
El Mito del Montana y la llegada del beisbol a Sonora
Investigación original de César González Gómez (gutogonz@gmail.com)
El beisbol sonorense ha tomado un lugar de privilegio en la escena nacional. Indudablemente, es uno de los estados en donde este deporte se vive con mayor pasión y donde la producción de peloteros es vasta y constante. Sin embargo, la información sobre los orígenes del juego en Sonora han sido confiadas a una versión aceptada por todo el medio nacional, pero inconsistente y poco investigada.
El objetivo de este trabajo es aclarar los mitos que se han formado en torno al tema y sacar a la luz los resultados preliminares de una investigación que está situando los orígenes del beisbol sonorense unos 10 años antes de lo que originalmente se creía.
LA VERSIÓN ORIGINAL
Durante mucho tiempo se ha considerado que, durante el mes de Mayo de 1877, llegó el buque militar Montana a Guaymas y los marinos pidieron permiso para descender, limpiar un terreno aledaño (la entonces Plaza de las Carretas, hoy Museo Histórico) y comenzar un juego desconocido para los habitantes locales: el beisbol.[i]
Esta versión fue difundida por primera vez en el libro El Beisbol en Sonora de Miguel Durazo. Este mismo testimonio manifestaba que los habitantes, que rápidamente se habían aglomerado alrededor del evento, soltaron “una alegre carcajada” cuando el receptor se puso la careta y adoptó su posición habitual.[ii]
Durazo obtuvo estos datos por medio del testimonio oral de don Torcuato Marcor, supuesto testigo presencial del histórico juego que, según su dicho:
“Fue sostenido entre los mismos marinos del buque ‘Montana’ que se dividieron en dos partidos. Desgraciadamente, el ‘Montana’ se incendió en la Bahía del puerto (de Guaymas) el año de 1878. El ‘Newbern’ fue la otra unidad que sustituyó al ‘Montana’ en sus viajes a nuestro puerto, y como todas estas unidades, así como el ejército de tierra tiene organizados sus equipos, tambien el ‘Newbern” traía el suyo y por consiguiente también bajaron a tierra a jugar el famoso juego”.[iii]
Miguel Durazo concluye la versión del sr. Marcor estableciendo enfáticamente que Guaymas es “la Cuna del beisbol Mexicano”.[iv]
Sin embargo, luego de investigar diversos datos podemos llegar a la conclusión de que estos elementos no pueden ser parte del mismo evento, y que la versión está mal o, incluso, puede ser apócrifa.
Cabe enfatizar que don Torcuato Marcor nació en 1867 y el libro de Miguel Durazo, que incluye su testimonio, se editó en 1946. Al momento de hacer su colaboración, el sr. Marcor rondaba los 80 años. Recordaba un evento ocurrido casi 70 años atrás.
EL MONTANA NO ERA UN BUQUE MILITAR
Según el sr. Marcor el Montana era un buque militar. Lo hace patente en dos pasajes de la historia. El primero, cuando dice que “le tocó en suerte conocer algunos buques de la marina de guerra del Tío Sam, quienes hacían sus viajes al puerto periódicamente y en uno de esos viajes llegó el ‘Montana’”. Posteriormente establece que, “todas estas unidades, así como el ejército de tierra tiene organizados sus equipos”.[v]
El primer error detectable en la versión es que el Montana no era un buque militar. En los registros históricos de la Marina de los Estados Unidos el primer buque militar que llevó el nombre “Montana” se puso a flote hasta el mes de Abril de 1905.[vi]

En realidad, el Montana que viajaba a Guaymas era un vapor que transportaba carga, correo y pasajeros. Su ruta iba desde San Francisco, California, entrando al Mar de Cortez. Pasaba por puertos mexicanos como La Paz, San Blas, Guaymas o Mazatlán y llegaba hasta el delta del Río Colorado. Posteriormente, regresaba por la misma ruta haciendo las mismas escalas.
El servicio de buques de vapor que, como el Montana, viajaban de San Francisco a los puertos mexicanos facilitaba el traslado de los habitantes del noroeste de México a esa ciudad californiana para estudiar o para hacer negocios.
EL MONTANA NO EXISTÍA EN 1877
El error más grave que tiene esta versión es sostener que el Montana existía en 1877. La confusión sobre la fecha del hundimiento de este navío ha dado lugar a varias versiones. Según Durazo, “el Montana se incendió en la bahía del puerto (de Guaymas) en 1878”. [vii]
Alfonso Iberri en su libro el El Viejo Guaymas coincide con Durazo en que el “Montana se incendió dentro de la bahía a poco de haber levado el ancla para dirigirse a San Francisco en 1878”[viii]. Angel Encinas en su libro El Beisbol en Hermosillo cita un documento dirigido al gobernador del estado informando del siniestro y afirma que “no fue en el año de 1878 sino en el mismo 1877, la noche del 14 de Diciembre”.[ix]
En realidad, el incendio y hundimiento del Montana ocurrió la noche del 14 de Diciembre de 1876. Es decir, que el Montana tenía casi 5 meses hundido en la fecha en que el supuesto juego histórico ocurrió.
Para corroborar la fecha podemos citar diversas pruebas. El diario San Francisco Alta reportó la noticia en su edición del 20 de Diciembre de 1876 y esa misma nota fue reproducida por el New York Times ocho días después. [x]
Asimismo, la Biblioteca Mandeville de la Universidad de California en San Diego custodia la última bitácora del Montana que registró todo lo sucedido en el buque desde el 15 de Julio hasta el 14 de Diciembre de 1876.[xi]
El Archivo General de la Nación aloja en su acervo los registros de tráfico marítimo del puerto, en donde se pueden consultar fechas de entradas y salidas, así como listas de pasajeros. Según ese registro el Montana entró y salió de Guaymas el mismo 14 de Diciembre de 1876 con Wenceslao Iberri como único pasajero. No volvió a aparecer en registro alguno posterior a esa fecha. [xii]
El New York Times registra que el Montana salió de Guaymas a las 10:30 de la noche con rumbo al delta del Río Colorado. A las 11:30 P.M. se percibió humo saliendo de uno de los ventiladores. El capitán George Douglas condujo la nave hacia el Cabo Haro para iniciar el desembarco del único pasajero a bordo y de la tripulación, quienes llegaron a salvo a tierra. Sin embargo, la carga que era transportada se perdió en el incendio.[xiii]
No queda la menor duda. El Montana se hundió la noche del 14 de Diciembre de 1876. Por lo tanto, no estuvo en Guaymas en Mayo de 1877.
LA CARETA DE CATCHER
Otro de los elementos que restan veracidad a esta versión es el supuesto uso de la careta de catcher en Mayo de 1877. En el testimonio original se menciona que la careta del receptor “causó la admiración de toda aquella inmensidad de gente reunida en el lugar de los hechos”. [xiv]
Más adelante vuelve a enfatizarse la hilaridad que este aditamento despertó en la concurrencia cuando “el catcher se colocó la famosa ‘careta’ cosa que al verlo en su posición habitual y con este adminículo en la cara, se dejó oír una alegre carcajada; nadie podía creer cómo el catcher con un estorbo así delante de sus ojos, pudiera ver con claridad la pelota”. [xv]
Al revisar la historia de la careta de catcher, encontramos que este aditamento fue inventado por Fred Thayer, receptor del equipo de beisbol de Harvard como protección ante otro gran invento de esos años: el lanzamiento de curva. [xvi]
La mascara de receptor fue usada públicamente por primera vez el 12 de Abril de 1877 en Harvard. Esto es apenas un mes antes de su supuesto uso en Guaymas en Mayo de ese mismo año. [xvii]
La historia de la careta es el resultado del trabajo que ha hecho Tom Shieber, curador especialista en aditamentos del Salón de la Fama de Beisbol en Estados Unidos. Aquella careta que se usó por vez primera en Harvard está hoy en exhibición en el museo de Cooperstown. [xviii]
Es posible, más no probable que la careta haya sido tan popular como para estar en Guaymas un mes después. Posible sólamente por el hecho de haber sido ya presentada al público. Improbable porque la evidencia más temprana de la comercialización de la careta se remonta al 16 de Agosto de 1877, cuando apareció en un diario el anuncio de la compañía Peck & Snyder ofreciendo este artículo en 3 dólares.[xix] Se trataba de una versión pirata, pues su inventor aun no vendía la patente. Fred Thayer lograría vender la patente de la careta a la compañía Spalding hasta el año siguiente.[xx]
La careta ya se usaba en Mayo de 1877, pero para haberse usado en Guaymas en aquel supuesto juego histórico, tendría que haber más de una careta en existencia, haber cruzado todo Estados Unidos desde el área de Boston, en la costa Este, hasta San Francisco del otro lado del país, y luego embarcarse hasta Guaymas. Todo esto, en poco menos de un mes. Complicado.
PRIMEROS INDICIOS DEL BEISBOL JUGÁNDOSE EN SONORA
Surge entonces, una pregunta obvia. Si ha quedado demostrado que el beisbol no fue instruido en Sonora por los marinos del Montana, entonces ¿cómo llegó?
Al revisar los apellidos de los peloteros en las evidencias más tempranas de beisbol en Guaymas encontramos que la gran mayoría pertenecían a familias prominentes. Analizando el club Guaymas de 1892, del cual sobreviven imágenes, encontramos apellidos como Iberri, Cañez, Boido y una serie de apellidos norteamericanos de no menos prosperidad.[xxi]

Si el factor común entre estos apellidos es pertenecer a la élite social, quiere decir que su aprendizaje del beisbol no vino de una exhibición pública de un puñado de marinos. De haber sido así, esos primeros vestigios nos darían peloteros más heterogéneos en la escala social.
En realidad, el beisbol se aprendió gracias a familias que enviaron a sus hijos a estudiar a Estados Unidos. Al regresar aquellos jóvenes sonorenses a su tierra iniciaron la proliferación de este deporte. Siendo una novedad traída por la más alta cúpula social, se convirtió en una diversión exclusiva, en una moda que podía ser reflejo del roce social. El beisbol era un deporte asociado al progreso como todo lo que rodeaba a la cultura americana. Similar patrón siguieron otros países como Cuba o Venezuela.
Por ejemplo, al revisar los reportes del primer juego entre Guaymas y Hermosillo en 1892 hay cuatro peloteros que habían cursado sus estudios en el Santa Clara College de California.[xxii] Por Guaymas estaban Carlos Cañez y Jorge Luis Boido. Por Hermosillo, los hermanos Eduardo y Rafael Ruiz, tal como se puede constatar en el Catálogo de estudiantes del Santa Clara College de Agosto de 1888 a Junio de 1889.[xxiii] Los cuatro debieron haberse conocido en Santa Clara e incluso jugar beisbol juntos en California antes de hacerlo en Sonora.
Cabe mencionar que a los hermanos Ruiz se les atribuye en el libro El Beisbol en Hermosillo la introducción del juego a esa ciudad alrededor del año 1885, luego de haberlo aprendido en Santa Clara. [xxiv]
[i] Durazo, Miguel S. El Beisbol en Sonora. Hermosillo, Sonora, 1949.
[ii] Ibid.
[iii] Ibid.
[iv] Ibid.
[v] Ibid.
[vi] “Dictionary of American Naval Fighting Ships”. 2006. Department of the Navy-Naval Historical Center < http://www.history.navy.mil/danfs/m14/montana.htm>
[vii] Durazo, Miguel S. El Beisbol en Sonora. Hermosillo, Sonora, 1949.
[viii] Iberri, Alfonso. El Viejo Guaymas. Gobierno del estado de Sonora, 1982.
[ix] Encinas Blanco, Angel. El Beisbol en Hermosillo. Hermosillo, Sonora: Editora La Voz de Sonora, 1999
[x] “A Steamship Burned: Total destruction of the Colorado Navigation Company’s steamer Montana off the southern coast of California.” The New York Times 28 Dic 1876: Pag 5
[xi] Montana (ship) Logbook, 1876 Jul 15- Dic. 14. UC San Diego: 30 pag. UCSD MSS 328
[xii] Spence, D. Oficio de D. Spence, de la Capitanía del Puerto de Guaymas a Ignacio L. Mariscal, Secretario de Relaciones Exteriores, acompaña la noticia de entradas y salidas de buques y pasajeros en el mes de Mayo. Los pasajeros Mexicanos, Alemanes, Chilenos, Americanos, Franceses. Guaymas, Sonora:1877. 3 pag. Movimiento Marítimo, Pasaportes, y Cartas de Seguridad. Reg 150137. Gpo 129. Sop. 82. Sec. 3 Fojas 261 a 263. Archivo General de la Nación.
[xiii] “A Steamship Burned: Total destruction of the Colorado Navigation Company’s steamer Montana off the southern coast of California.” The New York Times 28 Dic 1876: Pag 5
[xiv] Durazo, Miguel S. El Beisbol en Sonora. Hermosillo, Sonora, 1949.
[xv] Ibid
[xvi] Shieber, Tom. “Taking it to the Streets: ‘Seeing’ the World Series Outside of the Park” National Baseball Hall of Fame and Museum. 2003. http://www.baseballasamerica.org/from_the_tour_04.htm
[xvii] Ibid
[xviii] Ibid
[xix] Forest and Stream; A Journal of Outdoor Life, Travel, Nature Study, Shooting, Fishing, Yachting (1873-1930). New York: Aug 16, 1877: pag. 36
[xx] Shieber, Tom. Taking it to the Streets: “Seeing” the World Series Outside of the Park. National Baseball Hall of Fame and Museum. 2003. http://www.baseballasamerica.org/from_the_tour_04.htm
[xxi] Uribe Corona Alfonso y Mauro Esteban Barrón. Guaymas: Historia fotográfica 1867-2003. Guaymas, Sonora: Talleres de Color Express de México, 2003.
[xxii] Durazo, Miguel S. El Beisbol en Sonora. Hermosillo, Sonora, 1949.
[xxiii] Catalogue of the Students of Santa Clara College: From August 1888 to June 1889. Santa Clara University Archives. Santa Clara, California: 5 pag.
[xxiv] Encinas Blanco, Angel. El Beisbol en Hermosillo. Hermosillo, Sonora: Editora La Voz de Sonora, 1999