Orígenes del
beisbol en Nicaragua
Por
TITO RONDÓN (titorondon2002@yahoo.com)

Managua Base Ball Club de 1891.
De pie, izq. a der., Mr. O. Labern (no pelotero); Tomás Wheelock
(LF), Ricardo Solórzano (3B), Kay Thompson (CF), Carlos Wheelock
(RF) y José Lupone, no pelotero (dueño de un hotel, posiblemente
un patrocinador.) Sentados en la fila de en medio, José Angel
Robleto (SS), John May (capitán y 2B, inglés y jugador de
cricket), Francisco S. Reñazco (1B). Sentados abajo, Adolfo
Cárdenas (P) y Joaquín Martínez (c). La foto fue tomada en el
Trillo de las Fallas, localizado hoy en la Escuela Bautista de
Managua. La publicación más antigua de la foto, según el
historiador Jorge Eduardo Arellano, data de 1918, en la revista
Nicaragua Informaciones
I General
Si uno examina
la lista de países latinoamericanos en los que el béisbol es el
deporte de más preferencia entre el público, fácilmente llega a
creer que los militares estadounidenses fueron los que
popularizaron este deporte.
Después de todo,
el fútbol es el deporte más popular de Latinoamérica (y del
mundo), y la excepción son países como Panamá, República
Dominicana y Nicaragua, que durante la primera parte del siglo
XX tuvieron a tropas de los Estados Unidos estacionadas en su
suelo.
Pero no debemos
asignar causa y efecto apresuradamente. Si uno investiga más a
fondo, se encuentra con que el origen del béisbol en estos
países fue causado por estudiantes que regresaban de pasar
cierto tiempo en Estados Unidos en muchos casos, o por cubanos
viviendo fuera de su patria en otros.
No ayuda a los
historiadores el que algunos estadounidenses reclamaron el
mérito de difundir el beis, como por ejemplo Clifford D. Ham en
la revista “Review of Reviews”, quien recuenta como Cobrador
General de Aduanas en Nicaragua, al frente de unos cien infantes
de marina, y citado por la Guía Spalding de 1917, que “...
personas de clase media... se interesaron al ver a los ‘marines’
jugando béisbol. Algunos obtuvieron bates y pelotas y pronto
otros se les unieron. Los soldados estadounidenses les ayudaron
y les enseñaron... Y después empezaron a jugar”.
La evidencia
apunta a que los “marines” hicieron muy popular al béisbol, no a
que fue llevado por ellos a algunos países.
II España
Los deportes
tienen su origen en el instinto humano de jugar, al igual que lo
hacen los animales, como preparación para enfrentar la vida
cuando sean mayores. El instinto de competir está tan metido en
nosotros que fue de lo más natural que los antiguos griegos
crearan los Juegos Olímpicos.
Es interesante
que tanto en Europa como en América existieron competencias de
pueblos contra poblaciones vecinas en los que se usaba una
especie de balón (la cabeza o calavera de algún enemigo
reemplazaba a la tripa inflada de cerdo en muchos casos); tales
eran en Europa el “Soule” o el “Calcio Histórico”,
violentísimos, o en América los juegos de pelota de los Mayas o
el lacrosse, el único deporte indígena que sobrevive hoy en día.
El deporte
moderno se diferencia de los juegos en general por tener reglas
establecidas, preferiblemente escritas, un número fijo de
participantes, y límite de tiempo.
Olvidados los
juegos más antiguos, los únicos deportes originados en España
proceden del País Vasco al norte (también incluye un poco del
sur de Francia); el más popular de éstos es el Jai Alai, nacido
del natural impulso humano de rebotar una pelota contra un muro,
en este caso particular las paredes de las iglesias. La primera
cancha se construyó en 1798, pero la “pelota vasca” es una
competencia mayormente individual o a lo más de equipos de dos
personas. De hecho, el concepto de deporte estaba tan alejado de
las mentes de sus practicantes originales que el nombre Jai Alai
significa sencillamente “Fiesta Alegre”.
En España, las
competencias tenían generalmente carácter individual.
No es sorpresa
que Richard V. McGehee, profesor de Kinesiología en la
Southeastern Louisiana University en Hammond, estado de Luisiana
en Estados Unidos, escribe en la revista “Studies in Latin
American Popular Culture 13 (1994)” que los entretenimientos que
los españoles trajeron al Nuevo Mundo durante la Colonia fueron
las carreras de caballos, el toreo y las peleas de gallos. No
menciona al ajedrez, aunque se sabe que los conquistadores lo
practicaban. De hecho, se cree que el emperador Inca Atahualpa
perdió su vida porque le dio excelentes consejos a su amigo
Hernando de Soto mientras enfrentaba a algún mal perdedor
(Atahualpa fue ejecutado poco después por votación de 13-11).
Así que España y
la mayoría de Europa continental no tienen historia de juegos
con bola y bate; las excepciones son Finlandia y Rusia.
De hecho, todo
el deporte moderno (béisbol, cricket, fútbol, rugby, golf) se
origina claramente en Gran Bretaña, aislada del resto de Europa.
III El Error
del Punto Unico de Origen
Un error que hay
que evitar es creer que el béisbol se originó en un cierto punto
y momento en un país dado. Ya sabemos que por razones del gran
tamaño o por dificultades de comunicación o transporte, en
naciones como México y Nicaragua el beis se jugó en dos o más
sitios diferentes desde los cuales se propagó.
IV La Mosquitia
o Costa del Caribe o Atlántica
La respuesta a
la pregunta sobre donde se jugó primero el béisbol en Nicaragua
es curiosa, ya que es que ese lugar no quedaba en esa época en
Nicaragua.
Albert C. Smith
lo cuenta, con información adicional del historiador Jorge
Eduardo Arellano quien se basa en muchas fuentes incluyendo al
ex embajador de Alemania en Nicaragua
Dr. Götz Freiherr von Houwald
en su libro Deutsches Leben in Nicaragua-Auswanderer-Schicksale.
Albert
Addlesberg, estadounidense de nacionalidad aunque nacido en
Alemania, era un gran amante del béisbol y vivía en Bluefields
cuando surgió una disputa entre los jugadores y los
organizadores de los equipos de cricket Caledonia y Peace Club,
lo que aprovechó para convencer a los peloteros para que
cambiaran de deporte.
Usando la
promesa de importar de Nueva Orleans los útiles necesarios si
los jugadores perseveraban, en 1888 se disputaron los primeros
partidos a mano limpia usando pelotas hechas de la goma de los
abundantes árboles de caucho y bates de ramas rollizas.
El beis gustó
mucho y Addlesberg cumplió su promesa, y el 9 de mayo de 1889 se
fundó el equipo “Southern” y poco después su rival el “White
Rose”.
En 1893 la
Mosquitia fue reincorporada a Nicaragua, pero el béisbol ya se
jugaba en el Pacífico desde 1891. Así que oficialmente el beis
se juega en Nicaragua a partir de 1891.
Los primeros
grandes peloteros de la Costa Atlántica, algunas de nuestras
estrellas del siglo XIX, fueron entre otros, según Smith, el
Rev. Joseph Harrison, Stafford Omeir and Clay St. Clair.
Los jugadores
“costeños” llegarían a tener un rol estelar en la historia del
beis nica, y años después sus descendientes Albert Williams,
David Green, Marvin Benard y Devern Hansack jugarían en las
Grandes Ligas.
V La Explosión
en el Pacífico
Pondere esto: a
mediados de 1891 el béisbol es completamente desconocido en el
área del Pacífico de Nicaragua. En 1892 el periódico “El Duende”
pide que se prohíba jugar al beis en las calles por el peligro
para los transeúntes; en 1893 el nuevo dictador lo permite en
todas partes... ¡para ganarse el corazón del pueblo!
O sea que el
beis pasó de ser desconocido a pasión popular en un período que
puede ser medido en semanas. ¿Suena lógico?
Veamos qué pasó.
En 1891
estudiantes nicaragüenses regresados del extranjero fundaron la
“Sociedad de Recreo” con el objetivo de practicar los deportes
que conocieron fuera: cricket, fútbol, tenis, boxeo y béisbol.
Este último
juego fue el que decidieron practicar primero, y fundaron el
“Managua Base Ball Club”. Su capitán, a como se le llamaba al
jugador-manager en aquella época, fue un inglés, el jugador de
cricket John May.
Inmediatamente
se fundó el equipo “Granada” para que fuera su rival; seis de
sus jugadores habían estudiado en la Universidad de Fordham en
Nueva York, lo mismo que uno del Managua, según investigación
del historiador mexicano César González.

Fotografía del
equipo representativo de St. John's College de Fordham en 1891;
a la izquierda, sin uniforme y con una libreta que parece de
anotación, esta David Arellano, uno de los fundadores del
beisbol en Nicaragua (con el equipo de Granada).
En el primer
partido el ex alumno de Fordham David Arellano venció en Managua
en un partido de pocas carreras; sin duda Arellano fue el mejor
lanzador nicaragüense del siglo XIX.
Estos eventos
fueron recordados en 1918 en un semanario llamado Nicaragua
Informativa, incluyendo una fotografía del equipo de la
capital. La revista fue localizada por Jorge Eduardo Arellano.
Cuando niños y
muchachos vieron a los jóvenes adinerados jugar ese nuevo juego
les gustó mucho y muy pronto los imitaron.
Pero esta
explosión en la popularidad del béisbol hizo que me preguntara
si la pelota en alguna de sus variantes no se jugaba antes en
Nicaragua, o aún el cricket (en el Pacífico).
Por ejemplo,
desde mayo de 1855 hasta el primero de mayo de 1857 el
filibustero William Walker tomó gran parte del país con el
objetivo de convertirlo en un Estado sureño de Estados Unidos.
Nicaragua en ese
tiempo era la ruta hacia California más popular de los
buscadores de oro, ya que los carromatos cubiertos atravesando
los territorios donde campeaban los indios no eran tan
atractivos que digamos. Walker aprovechó para captar a cienes de
voluntarios prometiéndoles tierras gratis una vez conquistada
Nicaragua. Quizás algunos de ellos jugaban algún tipo de pelota.
El historiador
nicaragüense Dr. Alejandro Bolaños Geyer estudió a fondo a los
filibusteros, examinando millares de documentos y escribiendo
más de una docena de libros sobre el tema.
Respondió a mis
preguntas en 2004 aseverando que nunca se encontró ni con una
sola referencia a que los filibusteros hayan jugado beis; “lo
único que organizaron en Nicaragua fue carreras de caballos”, me
escribió. Jorge EdUardo Arellano propone que la mayoría de los
voluntarios de Walker eran inmigrantes europeos recién llegados
a Estados Unidos, y no conocían la pelota.
En cuanto al
cricket, imagínense si se jugaría que el inglés John May estaba
tan desesperado por jugar ¡que se metió a un equipo de béisbol!
Para cuando
llegaron los “marines” en 1909 el béisbol y el fútbol
compartían, según recordaba Chale Pereira Ocampo, la máxima
popularidad en Nicaragua.
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Alberto “Tito” Rondón nació en Los
Angeles, California, aunque creció en Nicaragua. Ha
investigado a conciencia los orígenes del beisbol en
Nicaragua, y sus trabajos sobre el tema han sido
publicados por diversos medios de su país. Comentarista de
radio y televisión de amplia trayectoria, fue locutor en
español para los Dodgers de Los Angeles en 1990, transmitió
la Serie Mundial de 1977 por televisión para todo
Centroamérica, entre otros muchos eventos internacionales.
Fue editor de Deportes para el diario más importante de
Nicaragua, La Prensa, y ahora tiene el programa “Baseball
Total” en XM Deportivo Canal 147 con Roger Mejía, por radio
satelital para toda Norteamérica. |