VERSIÓN PARA IMPRIMIR
Apuntes tempranos
de beisbol en Yucatán
Por
CARLOS CASTILLO
BARRIO
Este trabajo tiene por objeto
dar a conocer los inicios de nuestro deporte en Yucatán, aunque
en forma un poco deshilvanada pues no vamos a seguir
literalmente su cronología. Considero en forma muy personal, que
Yucatán puede ser considerado la cuna del Beisbol en México, no
por haberse celebrado el primer encuentro ya que este honor
recae en la Ciudad y puerto de Guaymas.
Mi afirmación se basa en que en el año de 1892 se registra un
Box-Score primitivo y al año siguiente, también se da la
publicidad al que conocemos en la actualidad, se organiza y se
registra el acta constitutiva de la primera Liga Yucateca, de
efímera vida y continuando como la Liga Meridana. Por primera
ocasión en nuestro país en forma masiva un periódico da a
conocer el "Reglamento de Beisbol de 1904" que regirá el
Champion Cubano. En 1905 la Liga Escolar de Beisbol, además se
presenta una Zarzuela con trama beisbolística titulada "Out",
esto más de cincuenta años antes de que en Brodway se presentera
la obra "Damn Yankees" que luego sería llevado al cine. Así como
ese mismo año se conjuntarían a un mismo tiempo inmortales de la
talla de Lucas Juarez y los cubanos Luis Padrón, Carlos Morán,
Enrique Quintero y Anguilla Bustamante, que por cierto fuera el
primer negro que estuvo a punto de ser firmado por los Yankees
de New York en un momento no precisado entre 1905 y 1907.
LA
INTRODUCCIÓN DEL BEISBOL A YUCATÁN
Según lo que hoy conocemos,
el beisbol llegó a Yucatán a principios de los 1890s traído por
emigrantes cubanos, donde ya había una liga profesional.
Esta información se da a
conocer en una entrevista concedida en 1929 por Francisco Urzaiz,
introductor del juego, a Juan Usó Muñoz "El Chivo de Halachó":
En el año de 1890 llegamos a
esta ciudad de Mérida, mis padres Fernando Urzaiz y Doña
Gertrudis Rodríguez de Urzaiz y mis hermanos.
Por todo bagaje, como
juguetes, traía en mi pequeña maleta, una pelota más que medio
usada y un bate que no le andaba a la zaga en categoría. Estos
adminículos me servían en mi país (Cuba) para jugar con
muchachos de mi propia edad, en el placer o solar que existía en
aquellas fechas frente a la casa que habitábamos en La Habana,
en la calzada de Jesús del Monte, hoy Avenida Estrada Cabrera,
esquina a la Calzada de Luyanó.
Nuestro primer domicilio en
Mérida, estuvo en el cruzamiento de las calles 61 y 68. El
propio día de nuestra llegada, mi hermano Eduardo y yo tomamos
calle para jugar pelota. A poco de comenzar nuestro juego, se
nos agregó nuestro vecino Manuel Correa Franco, quien por se de
nuestra edad (12 años) entró fácilmente a nuestro reducido
grupo. Casi en pos de Correa, llegó José Acevedo.
Naturalmente, por la
angostura de la calle, no podíamos formar un diamante en forma,
así es que jugábamos al one, two, three old cat, que consistía
en catcher, pitcher y segunda; pero como eramos cuatro, el
último ocupaba la línea recta que hoy conocemos por center field.
Nuestro juego hubo de
suspenderse, a poco de empezado, porque un "Xtol" (policía) nos
quiso arrebatar la pelota, por lo que tuvimos que refugiarnos
violentamente a nuestra casa.
Poca cosa era para nosotros
la amenaza de la policía, así es que al día siguiente, se
reanudó nuestro interrumpido juego, y como las novedades atraen
siempre a los muchachos, al otro día ya no había forma de cubrir
las posiciones por exceso de jugadores. Con dificultad nos
organizamos y jugamos como pudimos, originándose discusiones a
cada momento, porque todos querían que la pelota los visitara.
Entre los nuevos adeptos se contaba Gonzalo R. de León, hijo del
encargado del antiguo circo de toros, situado donde hoy se
levanta el Colegio Americano, en la calle 72.
Gonzalo nos consiguió de su
padre, el señor Germán R. de León, que nos permitiera utilizar
el redondel de la plaza, y allí establecimos nuestro primer
campo deportivo, con todas las posiciones.
Al principio, como nadie
sabía batear, era más que suficiente el redondel, pero a las
pocas semanas hubimos de abandonar el coso, posesionándonos de
la plaza de Santiago, donde marcamos el diamante con toda
exactitud, pudiendo entonces, por lo amplio del terreno, darle
las dimensiones reglamentarias. El puesto de catcher venía a
quedar frente al entonces portón de Don Juan Presuel,
actualmente Cine Rívoli.
Nos dividíamos en dos teams,
casi siempre completos, pues ya la afición había cundido y los
vecinos del barrio acudían en masa a presenciar nuestros juegos.
La animación era mayúscula. Por este motivo, se recrudeció de
nuevo la persecución de los "xtoles", viéndonos obligados a
refugiarnos en la iglesia algunas veces y otras en la casa de
nuestro compañero Pelegrín Fortuny, que vivía donde hoy está la
botica Modelo. Ante tanta zozobra resolvimos solicitar la
licencia respectiva y, formando una comisión de muchachos,
fuimos a ver entonces al Jefe Político del Partido, señor
Gumersindo Ceballos, quién, desde luego, nos concedió el
anhelado permiso.
Ya dentro de la legalidad,
nuestras prácticas se fueron formalizando hasta llegar a la
organización de una novena. Pero la única pelota que teníamos,
que fue la que navegó conmigo, estaba toda inservible. Entonces,
mi hermano Eduardo comenzó a fabricarlas empleando estambre y
forrándolas con vaqueta inglesa, que era la que más se
aproximaba a la de fábrica. Y otro tanto aconteció con el bate.
Acudimos al carpintero Cauich, domiciliado en la misma plaza de
Santiago, y nos pidió la muestra, fabricándonos uno de bojón,
bastante perfecto.
Tantos prosélitos había
arrastrado el deporte, que ya no era posible darle entrada a
todos, y menos aún, cuando no teníamos más que un solo bate.
Pelotas ya las teníamos de sobra, gracias a la tenacidad del
fabricante. Entonces, por medio de "junta", acudimos a Don
Cloridano Betancourt, que en aquellas épocas daba frecuentes
viajes a Cuba, así como a un español llamado Calandraca, quien
también hacía viajes periódicos, para que nos trajera bates y
pelotas oficiales, pues los guantes todavía no eran conocidos.
¡Se cogía a mano limpia!
Fue cuando don Arturo Zavala,
ante la demanda de útiles, resolvió importar de los Estados
Unidos suficientes artículos para base ball.
Resuelta ya la formación de
una novena, previa selección de los mejores jugadores, se
formalizó aquella, eligiéndose una junta directiva de entre los
mismos players. El club quedó formado en la forma siguiente:
Catcher, Luis Mangas;
pitcher, Francisco Urzaiz; primera base, Eduardo Urzaiz; segunda
base, Ramiro Tenorio; tercera base, Nicolás Cámara Palma;
shortstop, Marco Ríos C.; left fielder, Gonzalo León; center
fielder, Pelegrín Fortuna, y right fielder, Gonzalo Tenorio.
Suplentes: Álvaro Torre Díaz,
Álvaro Ponce Cámara, Nicanor Ancona, Adolfo Castro, Vicente
Cervera, Domingo Evía, José D. Acevedo, Primitivo Casares,
Vicente Rendón, Rafael Duarte Pedrera, Fernando León, Adolfo
Zavala y Mortimer Tappan.
Después de formado el team,
se tomó el acuerdo de uniformarse, procediéndose, desde luego, a
comprar cada quien la tela, que fue de manta y acordándose que
el uniforme tuviera franjas tricolores verde, blanco y colorado.
Por unanimidad se bautizó al club con el nombre de Mérida.
Cada quien se confeccionó su
uniforme y las cachuchas fueron compradas a los árabes, de las
comunes y corrientes, y los zapatos fueron hechos por el maestro
zapatero Vicente Pacheco, vecino también de la plaza de
Santiago. Eran de lona con refuerzo de gacela amarilla.
Francisco Urzaiz
EL PRIMER
JUEGO DOCUMENTADO EN YUCATÁN
En Yucatán, el primer juego
de beisbol documentado por la prensa tiene verificativo la
mañana del domingo 28 de Agosto de 1892 y reportado el 3 de
Septiembre en El Eco del Comercio. El escenario, la
plazuela del barrio de Santiago, a escasos cuatrocientos metros
de la plaza de armas de la ciudad de Mérida. Se enfrentan los
equipos "CUBA" y "AMERICA" y el triunfo es para el primero.
Lamentablemente, la falta de conocimientos, en ese momento, no
dice el cronista el resultado en carreras y solo informa que
después de terminado, los jugadores de ambos equipos se lanzan ¡hurras!
y los asistentes premian con aplausos a los contendientes y
añade que el juego es interesantísimo y que en el futuro
asistirán en mayor número las familias, por tratarse de un
higiénico deporte.
Es de hacerse notar la influencia que tuvo en sus inicios, el
beisbol cubano ya que dada la cercanía de la isla caribeña
permitía que hombres de negocios de Cuba, viniesen a Mérida y se
quedaban largo tiempo y ganaron adeptos. Desde luego, algunos
yucatecos ya tenían práctica de este deporte, ya que estudiaban
en universidades americanas.
EL SEGUNDO
PARTIDO Y EL PRIMER BOX SCORE
La Revista de Mérida
da a conocer en su edición correspondiente al 18 de Octubre de
1892, la realización del segundo partido en Yucatán. Como
escenario, como el anterior, la plazuela del barrio de Santiago,
que se ubica a solo cuatrocientos metros de la Plaza Principal
de la ciudad.
Dice: Umpire Alonso Aznar.
Scores: Joaquín Hübbe por "Sporting Club" y Hernández por el
club "América". El "Sporting Club" anotó 29 carreras y el
"América" 6, con diferencia en favor del "Sporting" de 23
carreras. El juego comenzó a las 8 de la mañana y terminó a las
11.30 horas. Se presenta también el primer box score, primitivo
sí, que se conoce en la historia del beisbol yucateco.
Entre los nombres de los integrantes de ambos clubes,
encontramos apellidos cubanos, Fernando Urzáiz, Guillermo
Sanjenís, Rafael Lastra, Rafael Hernández, Antonio Nodarse. Este
último participaba en la Guerra Independista cubana, con el
grado de Coronel. Con el "Sporting" lanzaba el jóven Miguel
Peón, que según el Dr. Eduardo Urzáiz Rodríguez, que es el
primero en dar luces sobre los inicios del beisbol en Yucatán,
tenía "velocidad de Grandes Ligas" La familia Peón en Yucatán es
una sola.
El "Sporting" no tendría una larga vida, pues ante la
superioridad que demostraba, hizo que los demás teams, fueran
desapareciendo. Tiempo después, aparecerían crónicas donde se
consignaba que los equipos, cuando se enteraban que lanzaría
Miguel Peón, pedían que no lo hiciera para poder dar un partido
parejo y su petición era atendida, seguramente no del agrado del
Sr. Peón, pero eran las épocas de los caballeros.
LAS
PRIMERAS REGLAS PUBLICADAS EN LA REGIÓN
La “Revista de Mérida” en su
edición del 30 de Octubre de 1892, consigna una nota con el
título de ALGO DE BASE BALL firmada por UN ENTUSIASTA y en la
cual nos encontramos el diagrama de un campo de beisbol, con la
designación del nombre de las posiciones y la descripción del
lugar que debe ocupar el jugador al campo. Se llama inning a la
acción de ir un mismo club una vez al bate y otra al campo. Se
echa en suerte que club va primero al bate y el segundo ocupa
las posiciones descritas.
El último párrafo de la nota
dice "De esta explicación se deduce que todo jugador al ir al
bate debe procurar hacer siempre carrera, pero evitando que le
hagan out, porque como es número fijo de veces al bate, nueve, o
sea innings, en este tiempo hay que hacer el mayor número de
carreras posible y firma UN ENTUSIASTA".
Esto demuestra el interés de los que a poco formarían a los
aficionados y que tenían gran interés en involucrarse en el
juego.
EL BASE BALL. DEDICADO AL CLUB INFANTIL "MERIDA"
Este artículo ve la luz
pública un día 6 de Noviembre de 1892, en la misma "Revista de
Mérida" y dicen algunos párrafos: "El ideal de la vida, queridos
niños, es la felicidad. Los hombres corren ciegos detrás de
ella, tropezando, cayendo, levantándose de nuevo y volviendo a
caer en el camino, por tocar siquiera una punta de su manto
riquísimo".
Los unos lo ven la riqueza, los otros en los títulos y honores;
aquellos en las comodidades, éstos en los aplausos y la gloria;
pero pocos, muy pocos, por desgracia, en la completa felicidad
del alma".
¡El base ball!... He aquí un juego contra el cual truenan más de
cuatro, y le temen por que ven en él un continuo peligro para la
salud, los unos, un motivo de distracción en vuestros estudios
los otros. Yo, en cambio, y acaso me equivoque, no veo ni otra
cosa, sino por el contrario lo considero útil, necesario para la
robustez del cuerpo"......
Yo he visto a los más traviesos y díscolos de entre vosotros,
someterse sumisos a las decisiones inapelables del Umpire,
siquiera no fueran éstas todo lo justas que debieran.....
En este diamante que tan bello parece, reluciendo blanquísimo
sobre el hermoso verde de una pradera, representaos la ESCUELA
en medio del mundo. Tratad de ser en el estudio pítcheres y
batmen poderosos y con fuerza a la ignorancia" y continúa la
nota y es de hacerse notar la comparación que hace entre el
baseball y los estudios. El autor de la nota es el Sr. Fernando
Urzáiz, que se desempeñaba como contador, pero que también
jugaba al base ball.
También hacemos hincapié en que "La Revista de Mérida" era un
periódico de cuatro páginas y lo publicado ocupa UNA CUARTA
PLANA.
Esta es una muestra de que el base ball calaba ya en el
entusiasmo de la sociedad meridana.
Sin embargo, ni en La Revista de Mérida ni en El Eco
del Comercio encontramos la crónica de este encuentro, pero
el artículo demuestra que sí hubo ese encuentro. A finales de
los años 20' "La Revista Deportiva" editada por un excelente
periodista Sr. Fernando Cantillo Güemez, otro hombre leyenda don
Juan Usó Muñoz, le hace una entrevista a Franco Urzáiz,
personaje que no se menciona en los periódicos, pero que se
autonombre "introductor del baseball" en Yucatán, nos dá luz al
respecto, pues señala que hubo un juego infantil que se jugó en
la plazuela del barrio de San Juan, a escasos trescientos metros
de la plaza principal entre el "Libertad" y el "Mérida". El
primer encuentro infantil, tuvo escenario la Colonia
Chuminópolis entre estos mismos teams y en que se señalan los
nombres de los jugadores y las carreras anotadas por cada uno.
Esto en el año de 1893. En su momento daremos a conocer los
pormenores.
LOS
PRIMEROS EQUIPOS Y EL VIAJE DEL SPORTING CLUB AL PUERTO DE
PROGRESO
En Octubre de 1892, La
Revista de Mérida, da a conocer los nombres de las novenas
que se conocían en ese momento, a saber: AMERICA, CUBA,
PROGRESO, MERIDA Y MEXICO, pero inexplicablemente omiten al
SPORTING CLUB. Continúan otras notas sin que se den resultados
de encuentros. Habrían de transcurrir los últimos meses de 1892
y el primero de 1893, para que se celebre otro encuentro y éste
sería en el puerto de Progreso, a 36 kilómetros de Mérida y
cruzarían bates el "Sporting Club" y el "Colón", de Progreso.
Constituyó una fiesta esta gran aventura, tomando en cuenta la
época.
Los meridanos fletaron un
tren especial para conducir a los jugadores, familias invitadas,
así como las madrinas de cada integrante del "Sporting". Tanto
El Eco del Comercio como La Revista de Mérida
dedican gran espacio a la narrativa de este episodio. Incluían
una orquesta que deleitó a los viajantes, que tuvieron tiempo de
improvisar un baile durante el trayecto. Pero ¡ Sorpresa !. Al
llegar a su destino no encontraron a nadie que los recibiese y
todos se dirigieron al parque principal, donde tendría efecto el
match, encontrándose que el comité de recepción no había sido
informado de que el "Sporting" viajaba en tren especial y no en
el ordinario. Error mental de quién recibió el aviso y los
entusiastas progreseños terminaron su labor de marcar el terreno
y se enfundaron en sus uniformes azules y blancos. Los dos
periódicos meridanos dan como resultado que el "Sporting" anotó
42 carreras en tanto el "Colón" cruzó el home en 16 ocasiones.
Sin embargo El Horizonte, semanario portuense, igualmente
dedica amplio espacio, pero su redactor se dedica a hacer
señalamientos negativos, pero da la pizarra entrada por entrada
y da el resultado "Sporting" 43 y "Colón" 14, aunque en ambos
casos la diferencia es de 29 carreras.
Posteriormente se dirigen a la Estación del Ferrocarril que
tenía planta alta y se sirvió un convivio, en que se improvisan
versos alusivos, así como una remembranza que lleva hasta los
antiguos griegos. En fín, una vez más gran aventura y como un
propósito, la crónica del Eco del Comercio, cita con
letras cursivas LA DESDE HOY MEMORABLE PLAZUELA DE ZARAGOZA,
nombre que hasta la fecha actual persiste.
Y también memorable, repetimos, porque con el "Colón" tomó
participación, por primera vez en el beisbol yucateco, un
norteamericano: el Ing. John Percy Glen, que defendió las
paradas cortas y que dice las notas "que estaba enterado del
juego". Igualmente toma parte el Sr. Menalio Marín Cordoví,
caballero cubano que radicó hasta su muerte entre nosotros.
Posteriormente dejaría de participar como jugador e impulsaría
el primer "Aguila" de Progreso y posteriormente el "Colón"
muchos años después y que estaría integrado por 8 peloteros
americanos..
BEISBOL INFANTIL EN
YUCATAN
La Revista de Mérida
en su edición del día 9 de Marzo de 1893 documenta el primer
juego de esta categoría. El escenario, un terreno en la colonia
de Chuminópolis, al oriente de la ciudad propiedad de los
señores Pablo González y Pedro de Regil Avila, lugar donde se
iban a pasar las épocas de calor intenso las familias acomodadas
de Mérida. Se enfrentaron los clubs "Libertad" y el "Mérida",
obteniendo la victoria el primero de ellos con anotación de 24 x
23 carreras. El encuentro principió a las 3 de la tarde y
terminó a las 6.57 horas. La concurrencia abarrotó las sillas y
todo el terreno, causando no pocas molestias a los jugadores y
trabajo extra para el umpire. Al término del juego, se
confundieron partidarios de uno y otro team, que lanzaron
"vivas" y "hurras" estruendosamente. Nueve carros de tranvías
resultaron insuficientes para llevar a los asistentes al parque
principal de la ciudad. Otros en sus carruajes tirados por
caballos y los más continuaron su retorno a pié, más de un
kilómetro, agitando sus banderolas y gritando a voz en cuello su
satisfacción.
El "Mérida", cuyo orgullo quedara lastimado por su derrota, retó
nuevamente al "Libertad". En Marzo 23, se publica el resultado
del partido. El "Libertad" únicamente pudo anotar 9 carreras, en
tanto el "Mérida" lo hizo en 19 ocasiones, con que logró lavar
su honor.
En el resultado de ambos encuentros, se publican los nombres de
sus integrantes, así como las carreras que cada uno anotó y los
outs que realizó.A continuación, extractamos unos párrafos de
esta nota:
QUE HERMOSO ESTE DEPORTE. CUAN BELLA ESPERANZA PARA EL PORVENIR.
¡ ES PRECISO QUE ESE JUEGO NO DACAIGA ENTRE NOSOTROS, SI NO QUE
POR EL CONTRARIO TOME CADA DIA MAYOR IMPULSO! EL MATCH DEL
DOMINGO HA DEMOSTRADO DE UNA MANERA INCOSTENTABLE, QUE LA
OBEDIENCIA A LAS REGLAS DEL BASE BALL, PUEDEN DAR ESE RESULTADO
¡ HURRA ! PUES
SEMEJANZAS EN LOS INICIOS
DEL BEISBOL EN CUBA Y YUCATAN.
En la crónica del semanario El Horizonte del puerto de
Progreso de fecha 12 de Febrero de 1893, el cronista, localista
rabioso, pero conocedor del desarrollo del juego, hace mención,
que cuando el "Sporting Club" toma su primera aparición en el
home, su primer bateador, Ernesto Fajardo, que posteriormente
batearía de cuadrangular, se enfrenta al lanzador y capitán del
"Colón", recibe tres lanzamientos buenos cantados por el umpire
y queda estroqueado. Pero, Fajardo alega que el pítcher se
situaba alejado de la goma del lanzador y daba unos pasos para
tomar impulso, lo que no estaba permitido. Su protesta es
aceptada y toma nuevo turno en la caja.
El cronista protesta que la observación debió haberse realizado
desde la primera pitcheada y no al consumarse el out. Hay que
hacer que el cricket, inglés, es semejante, ya que se dan varios
pasos para impulsar la pelota.
En Cuba, el primer juego del que se tiene conocimiento, tuvo
lugar el 27 de Diciembre de 1874, en la ciudad de Matanzas, la
llamada Atenas de Cuba, en un parque hasta la actualidad existe
y es monumento nacional. El parquecito se llama "Palmar de
Junco" que se encuentra en el barrio de Pueblo Nuevo. En la
fecha que citamos se enfrentaron los equipos "Habana" y
"Matanzas". Rifado el campo, tocó a los habanistas ir al bate y
el lanzador matancero, hizo lo mismo que en Progreso, dar dos
pasos para tomar impulso y obtener mayor velocidad y el umpire
le otorgó la razón a los visitantes, pero como los de Matanzas
no aceptaron cambiar la forma de lanzar, no tuvieron los
habanistas más remedio que aceptarlo, pero, esto redundó a su
favor, pues el pítcher R. Mora tuvo más efectividad y conducido
por su receptor Esteban Bellán, que jugaba para el "Mutual Club"
de Nueva York, inclinaron definitivamente la balanza a su favor,
pues la pizarra final fué "Habana" 51 carreras, en tanto
"Matanzas" solo lograba cruzar en 9 ocasiones el pentágono,
terminando el juego a las 5.35 horas de la tarde por oscuridad.
Esteban Bellán bateó en este encuentro 3 batazos de vuelta
entera y enseñó por que fué el primer cubano y desde luego,
latinoamericano en jugar en el beisbol organizado de los Estados
Unidos.
El beisbol fué introducido a Cuba por los americanos tripulantes
de los grandes barcos mercantes y de guerra que anclaban en la
bahía de Matanzas, cuyo calado le permitía recibirlos, ya que la
bahía de la Habana es poca profunda. Entonces, bajaban a tierra
los mulos de los barcos de guerra y pastaban y trotaban. Ahí
nuestros primos empezaron a practicar el deporte nacional y los
lugareños fueron interesándose en las peripecias del juego y
este lugar se denominó "Paseo de los Mulos".
Sin embargo, otro gran amigo
matancero el Lic. en Periodismo, Reynaldo González Villalonga,
del semanario "Girón" me entregó y dió a conocer en Noviembre
pasado, sus nuevas investigaciones en las cuales se consigan
notas de que el beisbol se practicaba en las calles desde el año
de 1865.
Y para terminar, la crónica del primer juego celebrado en
Matanzas, en la Biblioteca Nacional José Martí, en Plaza de la
República, la encuentra en el periódico El Artista en su
edición del 31 de Diciembre de 1874 o bien, en la Biblioteca
Gener y Montes, en Matanzas en su edición del 28 de Diciembre en
el periódico La Aurora de Yumurí.. Bastante he recorrido
Cuba buscando más indicios de que Cuba le dió a Yucatán los
cimientos de nuestro beisbol.