|
VERSION PARA IMPRIMIR
EL
MITO DE ALEXANDER CARTWRIGHT COMO INVENTOR DEL BEISBOL
Por
César González Gómez
gutogonz@gmail.com
INTRODUCCIÓN
Una vez derrumbado el mito de
Abner Doubleday como inventor del béisbol se recurre a la figura de
Alexander Cartwright para encontrar la respuesta al orígen del
juego.
Hay una necesidad de ponerle
nombre y apellidos al supuesto inventor de algo que en realidad no
nació por sí solo, sino que fue evolucionando desde mucho tiempo
atrás.
El primer gran promotor que
tuvo el juego, Henry Chadwick, dijo que el béisbol “no
tuvo padre, simplemente creció”.
Entronizar a Alexander Cartwright al Salón de la
Fama pareciera un acto de deslinde ante la figura de Abner Doubleday,
quien no está entre los miembros
Sin embargo, la investigación que renombrados
historiadores del juego han hecho sobre los Knickerbockers
y Alexander Cartwright resta el protagonismo que, éste último,
había recibido a lo largo del tiempo.
Probablemente las 3 autoridades en investigación de
los orígenes del juego sean John Thorn, Frederick Ivor-Campbell y
David Block. Además, habría que sumar a Mónica Nucciarone, destacada
académica que ha investigado a profundidad la vida de Alexander
Cartwright y prepara su muy esperada biografía donde aclarará muchos
de los mitos que se han generado alrededor de este personaje y su
rol en la historia del juego.
A lo largo del monumental trabajo que estos notables
investigadores han hecho se ha podido documentar que ni Alexander
Cartwright hizo todo lo que se le atribuye; ni los Knickerbockers
inventaron por sí solos el béisbol, aunque sí hicieron una enorme
contribución en mejora del juego; y que el béisbol se juega con ese
nombre desde el siglo XVIII con algunas características ya de lo que
hoy conocemos.
La placa de Alexander
Cartwright en el Salón de la Fama de Cooperstown reza lo siguiente:

ALEXANDER JOY CARTWRIGHT, JR.
"PADRE DEL BASE BALL MODERNO"
COLOCÓ LAS BASES A 90 PIES DE DISTANCIA.
ESTABLECIÓ 9 INNINGS COMO JUEGO
Y 9 JUGADORES COMO EQUIPO. ORGANIZÓ
EL KNICKERBOCKER BASEBALL CLUB
DE NUEVA YORK EN 1845. LLEVÓ EL BASEBALL
A LA COSTA DEL PACÍFICO Y A HAWAII
EN LOS DÍAS PIONEROS.
[1]
John Thorn, el legendario
historiador del beisbol, remata lo dicho en la placa con una sola
frase: “Cada palabra es una mentira, incluyendo ‘y’ y ‘el’”
[2]
EL LLAMADO “MITO CARTWRIGHT”
Se le atribuye a Alexander
Cartwright el haberse “arrodillado en la tierra para dibujar” el
conjunto de 20 reglas que usaría el Knickerbockers Base Ball Club de
la ciudad de Nueva York. Todo esto en Septiembre de 1845. Luego invitó a sus compañeros a formar un club debidamente
establecido y, al consumarse esto, fungió como umpire en el primer
juego celebrado por el nuevo club en Junio de 1846.
Según su placa del
Salón de la Fama este personaje sería
responsable de colocar las bases a 90 pies de distancia, fijar 9 innings
como la duración de un juego y 9 jugadores para saltar al campo
Con la llamada fiebre del Oro
que brotó en California, Cartwright cruzó en un convoy de
diligencias todo el país desde Nueva York, e iba practicando el
béisbol en cada pueblo en que paraban. Así habría llegado el juego a
California, según el diario de viaje presuntamente escrito por el
propio Cartwright.
Sin embargo, no estaría mucho
tiempo en California y viajó a Hawai llevando el juego consigo y
enseñándolo a los nativos de aquellas islas.
[3]
Todo un apóstol del béisbol,
según estas creencias.
Sin embargo, las más recientes
investigaciones en el tema no han encontrado evidencia alguna para
probar las afirmaciones anteriores, con la excepción de que,
efectivamente, fue idea de Cartwright formalizar la existencia de
los Knickerbockers y convertirlo en un club de Base Ball con todas
las de la ley.
SOBRE SU AUTORÍA DE LAS REGLAS
DE JUEGO
La placa en Cooperstown dice
que Alexander Cartwright “colocó las bases a 90 pies de distancia”.
La medida en pies no se usó en la redacción original de
las reglas de los Knickerbockers. Recordemos que, aunque este primer
conjunto de reglas se estableció en Septiembre de 1845, no se han
encontrado ediciones impresas de aquel primer reglamento. Sin
embargo, si existen ediciones de 1848, año en que fueron re
editadas.
La Regla 4 es la que se ocupa
de la distancia entre las bases. Y dice así:
“Las bases deberán estar de
home a segunda base, 42 pasos; de primera a tercera base, 42 pasos,
equidistantes”
[4]
El investigador David Block, en
su monumental obra “Baseball Before We Knew It”, asegura que “desde
los días del Imperio Romano, la longitud de un paso había sido
convenida en 2.5 pies. Según esta medida, la distancia establecida
entre las bases por los Knickerbockers sería de 75 pies.”
[5]
El mismo Block matiza que
algunos historiadores aseguran que la medida del paso era de 3 pies,
lo cual se aproximaría más a la medida de 90 pies. Sin embargo,
refiere la definición de paso publicada en el diccionario Noah
Webster de 1828 donde se asegura que “es la distancia entre las 2
piernas al caminar, estimado en 2.5 pies”.
[6]
No sería sino hasta la
Convención de Base Ball de 1857 en que quedaría definida la
distancia de 90 pies.
[7]
No olvidemos que Alexander
Cartwright se había mudado a Hawai desde 1849.
Otra de las imprecisiones que
aparecen en la multicitada placa de Cooperstown le atribuye la
implementación de los 9 innings para finiquitar el juego.
[8
La única regla que habla de la
duración del juego en el reglamento original de los Knickerbockers
es la número 8:
“El juego consistirá de 21
conteos, o ases; pero a la conclusión el mismo número de
oportunidades deben jugarse”
[9]
En ningún momento se afirma que existiera una duración de 9 innings. Por el
contrario, al momento en que un equipo llegaba a 21 conteos o ases,
el juego terminaba. Si el equipo en desventaja tenía una oportunidad
al bat restante la tomaba, si no lograba empatar los 21 registros
del rival el juego concluía. No olvidemos que, en lo que se
considera el primer juego bajo estas reglas, los Knickerbockers
perdieron 23 a 1 en 3 innings. En el reglamento no se utiliza la
palabra carrera, sino que se utiliza conteo o as, aunque el término
carrera ya era utilizado.
Nuevamente, será hasta la
Convención de 1857 cuando se fijen los 9 innings como plazo para
concluir el juego.
Por último, la placa también le
atribuye haber especificado en 9 el número de peloteros en el campo.
La única regla original que
habla sobre la conformación de los equipos es la número 6:
“Si no hubiera el suficiente
número de miembros del Club presentes al tiempo acordado para
comenzar el ejercicio, los caballeros no miembros pueden ser
seleccionados para completar el juego, y no deberán salir para que
entren aquellos miembros que después pudieran aparecer; pero en
todos los casos, los miembros deberán tener la preferencia, cuando
estén presentes, en la conformación del equipo.”[10]
Como se puede apreciar no hay
un decreto en cuanto al número de peloteros en el campo.
John Thorn afirma que en sus
primeros años los Knickerbockers “típicamente jugaban con 8 hombres
por equipo”
[11] y
además “casi nunca jugaron con 9 hombres, sino que llegaron a usar
tan pocos como 7 y tantos como 11 peloteros en el campo”.
[12]
La posición de shortstop se
instituyó en 1849 o 1850 (con Cartwright ya en Hawai), pero no
ocupaba la posición en que hoy lo conocemos, sino que era un
jardinero más cercano que fungía como relevo en los tiros desde los
jardines al cuadro pues la bola era mucho mas pesada y dificultaba
los tiros largos.
No existe evidencia, entonces,
de que Alexander Cartwright haya tenido la inventiva y ni siquiera
injerencia en el desarrollo de las 3 reglas que Cooperstown le
atribuye.
Se dice también que Cartwright
es el autor de las demás reglas, pero ni siquiera era miembo del
comité de reglas que el club tenía. Otro notable historiador,
Frederick Ivor-Campbell, sostiene que “Cartwright no era miembro del
comité de reglas de los Knickerbockers o, al menos, no era él
ninguno de los 2 peloteros identificados como tales en las reglas,
tal como fueron reimpresas en Peverelly (1866) o en alguna de las
versiones de las reglas de 1845 que he visto.”
[13]
En Junio 19 de 1846, los
Knickerbockers jugaron el primer juego
bajo su nuevo conjunto de reglas. Es curioso que Alexander Cartwright no jugó aquel partido, de la misma manera que es curioso
que fueran apaleados 23 a 1 por el New York Base Ball Club. Otra de
las creencias radica en que Cartwright fungió como umpire en ese
juego.
Luego de consultar los archivos
que se conservan de los Knickerbockers, la investigadora Monica
Nucciarone encuentra que Cartwright no firmó el renglón destinado al
umpire en la tarjeta de aquel día. Un cuidadoso análisis de la firma
arroja el nombre de J. Paulding.
[14]
Según estas teorías, Alexander
Cartwright tendría la autoría individual del campo en forma de
diamante. Para rebatir esto hay que recurrir nuevamente al
imprescindible trabajo de David Block, en cuyo libro nos da cuenta
de que en 1828 en Inglaterra se publica el libro “The Boy’s Own Book”
que era una guía de deportes y pasatiempos que obtuvo una gran
popularidad en Inglaterra y luego fue impresa en Estados Unidos. En dicha obra se presenta por
primera vez un juego parecido al Base Ball. A pesar de que tal juego
se llama rounders, Block afirma que “el juego descrito es,
inequívocamente, el baseball”.
[15] Dicho
pasatiempo ya presenta un infield en forma de diamante.
El mismo texto que aparece en
“The Boy’s Own Book” sería recogido por varias publicaciones
norteamericanas a partir de 1834. Llama la atención que en 1835 se
publica en Estados Unidos el libro “The Boy’s Book of Sports; a
description of the Exercises and Pastimes of Youth” utilizando el
mismo texto que el libro inglés de 1828, pero agregando algunos
matices que lo convertirían en un documento de gran valor histórico.
Además del diamante de juego, agrega que los corredores habrán de
circular sobre las bases en dirección opuesta a la de las manecillas
del reloj. Llamó al juego Base Ball.
[16]
El autor de aquel librito de
1835, Sydney Babcock, aclara que hay un gran número de juegos pero
que los límites de su libro le permitirán describir solamente los
más comunes. David Block lo pone en contexto enfatizando que “el
primer juego que él (Babcock) enlista es el Base Ball, lo que
confirma que el pasatiempo ya era muy popular en 1835.” Otra gran
aportación de “The Boy’s Book of Sports” es que utiliza por primera
vez para el Base Ball los términos inning y diamante.
[17]
Block resta veracidad al hecho
de que Cartwright o los Knickerbockers hayan inventado el diamante
para el juego de Base Ball, pues en su libro presenta al menos 4
referencias al diamante de juego en descripciones publicadas en
Estados Unidos antes de 1845.
[18
Otro de los mitos sobre
Alexander Cartwright es que en su travesía en diligencia hasta
California en 1849, durante la Fiebre del Oro, iba deteniéndose en
cada lugar para organizar un juego de Base Ball y, de esa manera, el
juego habría llegado hasta California. [19]
Esta afirmación estaría
sustentada en los diarios que el propio Cartwright presuntamente
escribió a lo largo del camino. El supuesto manuscrito original está
en el Museo Bishop de Honolulu, Hawai. Nuevamente es Mónica
Nucciarone, la acuciosa biografa de este personaje, quien desentraña
la verdad acerca de este asunto.
Indudablemente, estas versiones
surgen de Bruce Cartwright, nieto de Alexander, quien habría
mecanografiado 2 transcripciones del manuscrito original conteniendo
la información relacionada al juego durante el viaje con frases
tales como “es cómico ver a los montañeses y a los indios
practicando el nuevo juego” o “Durante nuestra estancia aquí la
semana pasada desempaqué la bola que usamos para formar a los
Knickerbockers allá en casa y tuvimos algunos partidos. Mi copia
original del libro de reglas ha sido útil y ahorra discusiones”.
[20]
Nucciarone realiza una
magnífica pieza de investigación localizando la lista de pasajeros
de aquel convoy de diligencias que realizó la travesía.
Identificados los pasajeros, localiza los únicos 2 diarios que se
conocen de aquel grupo de pasajeros. No encuentra una sola
referencia al Base Ball entre los escritos de Cyrus Currier y
Charles Gray.
[21]
Va más allá y tiene acceso al
supuesto manuscrito original de Alexander Cartwright que está
resguardado en Hawai, pero no encuentra una sola mención al Base
Ball entre sus páginas.
[22]
Encuentra que fue Bruce
Cartwright quien incluyó los apuntes de Base Ball en las
transcripciones a pesar de que estos no figuraban en el manuscrito
original. Bruce habría incluido lo anterior, según su dicho,
“completando la narrativa con todas las fuentes disponibles”.
[23]
Bruce asegura que las notas
originales del diario de donde obtuvo dicha información las tiene su
prima Mary. La investigadora pudo encontrar reportes dentro del
Museo de Bishop refiriendo a la propia prima Mary como la donante
del manuscrito al museo, en el cual no se encontró referencia alguna
al juego.
[24]
Un ejemplo de las discrepancias
entre el manuscrito original y la transcripción realizada por Bruce
se puede ilustrar en los apuntes del 23 de Abril de 1849. En la
transcripción hecha por Bruce relata que la semana anterior pasaron
el tiempo “arreglando los toldos de las carretas, empacando las
pertenencias, cazando, pescando, nadando y jugando Base Ball. Tengo
la pelota y el libro de reglas que usé allá en casa.”
[25]
Sin embargo, al revisar el
manuscrito original se puede leer que “por más de una semana nada
notable ocurrió, el tiempo pasó arreglando los toldos de las
carretas, empacando las pertenencias, cazando, pescando y nadando”.
Del Base Ball, la pelota y el libro, nada.
[26]
Fue tal la suspicacia de
Nucciarone que mandó hacer un peritaje al manuscrito original en
Hawai, para certificar si realmente fue escrito por Alexander
Cartwright. Para ello contrató a Reed Hayes quien luego de comparar
la caligrafía del diario con otras muestras dictaminó que en su
opinión “Cartwright personalmente no escribió el diario de la
Fiebre del Oro”.
[27]
Buscando respuestas a esta
complicación, Nucciarone recurre al archivista del propio Museo Bishop, DeSoto Brown, quien asegura que
los manuscritos de gran importancia para las familias a veces eran
transcritos por alguien de excelente caligrafía.
[28]
No obstante, la investigadora
termina haciéndose una pregunta razonable. “Aun si este fuera el
caso con el diario de la Fiebre del Oro de Cartwright, ¿por qué todo
lo relacionado con el Base Ball se habría quedado fuera si estaba en
los escritos originales?” [29]
Con lo anterior puede
cuestionarse con fundamento el verdadero rol de Alexander Cartwright
en los Knickerbockers.
¿DE DÓNDE SURGE EL MITO
CARTWRIGHT?
Habría que recordar que,
durante el siglo XIX, no existe evidencia que atribuya a Alexander
Cartwright un rol tan protagónico como inventor del béisbol.
La biógrafa de Cartwright
resalta la “ausencia de evidencia suficiente y significativa en el
siglo XIX en lo referente a Cartwright. Habiendo investigado su vida
a profundidad durante los últimos 6 años, todo lo que puedo decir es
que muchos de los cabos sueltos son típicamente aceptados como cosas
que sí ocurrieron o hechos, en lugar de considerarse evidencia débil
o especulación.”
[30]
JohnThorn cita a las primeras
historias que, sobre el béisbol, se publicaron: “Desde las que se
publicaban anualmente por Henry Chadwick en las Guías Beadle, DeWitt
y Spalding hasta historias en libro como ‘Book of American Pastimes’
(1866) de Charles Peverelly y la ‘Sphere and Ash’ (1888) de Jacob
Morse. Dan crédito a los Knickerbockers del eventual ascenso del
(tipo) de juego de béisbol de Nueva York sobre su competencia de
Massachusetts, pero no señalan a Cartwright como su único creador”.
[31]
LA VERDADERA APORTACIÓN DE
CARTWRIGHT
El historiador Frederick Ivor-Campbell
cita la descripción hecha por Charles A. Peverelly en 1866 del
momento en que se concibe el Knickerbockers Base Ball Club: “En la
primavera de 1845, el Sr. Alex J. Cartwright, quien se ha convertido
en un entusiasta del juego, un día propuso una organización regular,
prometiendo obtener varios reclutas”.
[32]
El propio Ivor-Campbell
sostiene que esta sola aportación le vale a Alexander Cartwright su
ingreso al Salón de la Fama de Cooperstown pues “sin su propuesta no
habrían existido los Knickerbockers y, sin los Knickerbockers, no
hubiera baseball como hoy lo conocemos”.
[33]
El historiador va más allá
al afirmar que los Knickerbockers “habían
evolucionado a un tipo de juego de pelota marcadamente diferente del
tipo del town ball que se jugaba en otras partes. Si no se hubieran
organizado como club es poco factible que hubieran formalizado y
publicado sus reglas y, si sus reglas no se hubieran publicado, su
versión de baseball muy seguramente se habría perdido.”
[34]
En las propias palabras de
Frederick Ivor-Campbell:
“Es el legado de Cartwright no
haber diseñado las reglas, sino plantar la idea que creció hacia el
pasatiempo nacional”.
[35]
LA IMPORTANCIA DE LOS
KNICKERBOCKERS
Alexander Cartwright promovió
la idea de formalizar a los Knickerbockers y permitió que, de esta
manera, su legado se arraigara por generaciones.
Pero también ha quedado claro
que los Knickerbockers no inventaron el Base Ball, sino que tomaron
un juego que ya era popular y se jugaba desde el siglo anterior e
hicieron las modificaciones en las reglas que harían un juego más
ordenado.
Además, asentar las reglas por
escrito los convirtió en una referencia para el resto de los
practicantes del juego, por lo que sus reglas fueron adoptadas y de
esta manera se estandarizó el juego de los Knickerbockers como el
juego de Base Ball hasta llegar a nuestros días.
David Block y Frederick Ivor-Campbell
sostienen puntos de vista algo diferentes sobre el papel de los Knickerbockers en la evolución del Base Ball.
Ivor-Campbell sostiene que, por
ejemplo, el nacimiento representa el inicio público de algo nuevo.
Se pasa de la potencialidad a la realidad.
“Veo lo que los Knickerbockers
hicieron en Septiembre de 1845 como un nacimiento de ese tipo. Estoy
de acuerdo en que las reglas de los Knickerbockers no significan el
nacimiento del juego moderno ni su fundación. No por sí solas. Pero
EN COMBINACIÓN CON la organización formal del club y la publicación
de sus reglas, sí lo son. Arguyo que constituyen el ‘nacimiento’ del
Base Ball, la transformación de potencialidad en realidad. Lo que
existió antes del 23 de Septiembre de 1845, según mi analogía, fue
la gestación; lo que siguió ha sido la vida que no hubiera sido
posible sin la organización de los Knickerbockers y la publicación
de las reglas”.
[36]
En contra parte, David Block ve
a los Knickerbockers como un importante peldaño en la escalera
evolutiva del Base Ball, como parte de una larga trayectoria de
cambios constantes y desarrollo que comenzó en el siglo XVIII en
Inglaterra y que continúa hasta el presente.
“Creo que una avenida para
determinar el lugar correcto de los Knickerbockers en la historia es
examinar cada una de sus famosas reglas, y probar su durabilidad y
originalidad. Dedico todo un capítulo en mi libro a este ejercicio.
Algunas de sus reglas fueron, sin duda, grandes innovaciones, tales
como la eliminación del ‘soaking’ (poner out a un corredor
lanzándole y golpeándolo con la bola) y la introducción del
territorio de foul. Pero algunas de las reglas que ellos
codificaron, las heredaron de formas anteriores de baseball, de las
cuales los Knickerbockers no pueden reclamar el crédito. Otras de
sus reglas tuvieron corta vida o fueron modificadas por mejores
prácticas unas decadas después”.
[37]
En su libro, Block reporta el
hallazgo de varias descripciones de baseball e, incluso, un conjunto
de reglas publicadas en alemán en 1792. Por lo tanto, sostiene que
“dado que un juego llamado Base Ball precedió a los Knickerbockers y
ya tenía características como el infield en forma de diamante, tres
strikes, corrido de bases en contra de las manecillas del reloj y
otras situaciones comunes del juego, no podría concluir que el club
de Nueva York mereciera completamente la gran reputación que es
representar el ‘nacimiento’ de baseball y establecer la base del
béisbol moderno. Aun la etiqueta de ser el primer club organizado es
cuestionable, dado que la estructura organizacional de los
Knickerbockers y sus estatutos fueron precedidos por atributos
organizacionales casi idénticos del Olympic Ball Club de Filadelfia
en los 1830’s.” [38]
Agradezco a
Monica Nucciarone, David Block, Frederick Ivor-Campbell y John
Thorn el permiso para publicar este artículo, y la revisión que
hicieron del texto para que éste fuera representativo de sus
puntos de vista.
[2]
John Thorn, comentario en “Thorn Pricks” publicado el 16 de
Julio de 2005. < http://thornpricks.blogspot.com/2005/07/every-word-is-lie-including-and-and.html>
[3]
Monica Nucciarone “The Cartwright Conundrum: Fact and Fiction of
A. J. Cartwright’s Baseball Legacy” (presentación de poster en
SABR 36, convención annual de la Society for American Baseball
Research)
[4]
David Block, “How Slick Were The Knicks?” en Baseball Before
We Knew It: A Search For The Roots Of The Game (Lincoln:
University of Nebraska Press, 2005), 80-93.
[9]
David Block, “How Slick Were The Knicks?” en Baseball Before
We Knew It: A Search For The Roots Of The Game (Lincoln:
University of Nebraska Press, 2005), 80-93.
[11]
John Thorn, “Daniel Lucius Adams,” en Baseball’s First Stars,
ed. Frederick Ivor-Campbell et al. (Cleveland: The Society For
American Baseball Research, 1996), 1.
[12]
John Thorn, “Four Fathers of Baseball” Thorn Pricks (Juio
16, 2005)
http://thornpricks.blogspot.com/2005/0/four-fathers-of-baseball.html
[13]
Frederick Ivor-Campbell. Mensaje de e-mail a la lista de
discusión del Comité de Siglo 19 de Society For American
Baseball Research dentro del tema “Knickerbocker Rules”,
Septiembre 1, 2001.
[14]
Monica Nucciarone. “Alexander Cartwright”. The Baseball
Biography Project. Society for American Baseball Research.
<http://bioproj.sabr.org/bioproj.cfm?a=v&v=l&bid=727&pid=2205>
[15]
David Block. “Baseball Before We Knew It: A Search For The Roots
of The Game”.
(Lincoln: University of Nebraska Press, 2005),
75.
[19]
Monica Nucciarone “The Cartwright Conundrum: Fact
and Fiction of A. J. Cartwright’s Baseball Legacy” (presentación
de poster en SABR 36, convención annual de la Society for
American Baseball Research)
[20]
John Thorn, “Four Fathers of Baseball”
Thorn Pricks (Julio 16, 2005)
http://thornpricks.blogspot.com/2005/0/four-fathers-of-baseball.html
[21]
Monica Nucciarone “The Cartwright Conundrum: Fact
and Fiction of A. J. Cartwright’s Baseball Legacy” (presentación
de poster en SABR 36, convención annual de la Society for
American Baseball Research)
[22]
Monica Nucciarone. “Alexander
Cartwright”. The Baseball Biography Project. Society for
American Baseball Research. <http://bioproj.sabr.org/bioproj.cfm?a=v&v=l&bid=727&pid=2205>
[27]
Monica Nucciarone “The Cartwright Conundrum: Fact
and Fiction of A. J. Cartwright’s Baseball Legacy” (presentación
de poster en SABR 36, convención annual de la Society for
American Baseball Research)
[28]
Monica Nucciarone. “Alexander
Cartwright”. The Baseball Biography Project. Society for
American Baseball Research. <http://bioproj.sabr.org/bioproj.cfm?a=v&v=l&bid=727&pid=2205>
[30]
Monica Nucciarone. Mensaje de e-mail a la lista de discusión del
Comité de Siglo 19 de Society for American Baseball Research
dentro del tema “Early Citations Of The Alexander Cartwright
Story”, Noviembre 22, 2006.
[31]
John Thorn, “The True Father of
Baseball” en Total Baseball, ed. John Thorn y Pete Palmer (Nueva
York: Viking, 1995), 110-12.
[32]
Frederick Ivor-Campbell. “Alexander Cartwright”
en Baseball’s First Stars, ed. Frederick
Ivor-Campbell et al. (Cleveland: The Society For American
Baseball Research, 1996), 24.
[36]
Frederick Ivor-Campbell. Mensaje de e-mail a la lista de
discusión del Comité de Siglo 19 de Society For American
Baseball Research dentro del tema “Importante Of The
Knickerbockers + a suggestion”, Junio 11, 2005.
[37]
David Block. Mensaje de e-mail a la lista de discusión del
Comité de Siglo 19 de Society For American Baseball Research
dentro del tema “Importante Of The Knickerbockers + a suggestion”,
Junio 17, 2005.
|