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Conferencia Magistral: Los Orígenes del Beisbol en México

Por CÉSAR GONZÁLEZ GÓMEZ

 

Durante la pasada Ceremonia de Entronización del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, el editor de este portal e investigador, César González Gómez, ofreció una conferencia sobre los orígenes del beisbol en México. Se entregó un material impreso para acompañar la presentación, y ese material se publica en el sitio para todos los visitantes que no pudieron estar en la conferencia.

 

 

 

Indicios de béisbol durante la Guerra con Estados Unidos entre 1846 y 1848

 

 

 “Durante la semana pasada tuvimos muchas carreras de caballos y el campo de práctica fue muy utilizado para jugar pelota.”

-Adolph Engelmann, soldado americano, estacionado en las afueras de Saltillo.

Apunte en su diario personal con fecha Enero 30 de 1847.

 

“Jugar a la pelota” era la referencia común y coloquial que se le daba a la acción de jugar al Town Ball, New York Game, Round Ball, Feeder, o cualquiera de los distintos alias regionales con que ya se conocía al béisbol en Estados Unidos desde varios años antes.

Lo que Adolph Engelmann escribió en su diario parece una clara referencia de haber jugado al béisbol en los campos cercanos a Saltillo, mientras la milicia norteamericana se preparaba para una de las batallas más cruentas de aquella guerra, como fue La Angostura, ocurrida 24 días después. El propio Engelmann resultaría herido en los combates.

Así como esta referencia, parece haber algunas otras que dan cuenta de que el ejército estadounidense practicó el juego mientras estuvo estacionado en nuestro país.

En cada poblado y ciudad que iban tomando, los invasores dejaban guarniciones de soldados,  que aprovechaban la gran cantidad de tiempo libre para entrenar, cometer fechorías o entretenerse.

 

LOS VOLUNTARIOS DE NUEVA YORK: ¿APÓSTOLES DEL BEISBOL?

El ejército de Estados Unidos estaba conformado por 2 tipos de soldados: el regular y el voluntario. Los voluntarios eran personas normales que se unían a la milicia por hambre de peligro o con la expectativa de quedarse permanentemente en el lugar donde fueron asignados.

Así se formó el Regimiento de Voluntarios de Nueva York, con jóvenes surgidos en su mayoría, de las calles de Manhattan y Brooklyn, donde el béisbol ya era un pasatiempo popular.

Los Voluntarios de Nueva York durante la guerra dejaron toda una estela de indicios de béisbol por los lugares que pisaron. Los Voluntarios se embarcaron en Nueva York en Septiembre de 1846 y llegaron a Yerba Buena, California, hoy San Francisco, entonces territorio mexicano, en abril de 1847. Hay algunos reportes de que juegan al béisbol en el Presidio del pueblo.

Ese mismo grupo de soldados es enviado, unos días después, a tomar el poblado de Santa Bárbara y ahí vuelven a jugar beisbol:

 

“Con el tiempo colgando, los neoyorquinos decidieron jugar al béisbol. Dibujaron un diamante en lo que hoy es la intersección de las calles State y Cota street y confeccionaron una pelota con una masa de gutapercha, recubierta con un pedazo de piel. Un palo de mezquite sirvió como bat.”

-Fragmento del libro “It Happened in Old Santa Barbara.”

 

Estos mismos Voluntarios de Nueva York son asignados al Mar de Cortés donde forman una importante guarnición en La Paz (actual estado de Baja California) y algunos son asignados a Mazatlán.

El 13 de Noviembre de 1847 las fuerzas de desembarco toman Mazatlán y establecen una guarnición en la Loma Montuosa, y vuelve a aparecer otro reporte de béisbol.

Éste reporte fue publicado en 1968 por el diario El Sol del Pacífico de Mazatlán y publica que según el historiador Eustaquio Buelna, “en la marisma que estaba en la Montuosa, los norteamericanos practicaron el béisbol y hacían también sus practicas de tiro”.

Eustaquio Buelna fue un brillante historiador sinaloense que vivió durante el siglo XIX y murió en 1907, y al parecer esta nota publicada en 1968 provino de los archivos del lic. Buelna que entonces tenía ya muchos años de haber fallecido, y si así fuera, este indicio cobra una importancia fundamental.

 

LA PRÓTESIS DE SANTA ANNA: ¿BATE DE BEISBOL?

En Abril de 1847, el ejército mexicano sufrió una de las más dolorosas derrotas de la guerra: la Batalla de Cerro Gordo, cerca de Jalapa.

Una torpeza estratégica ocasionó que las fuerzas mexicanas fueran sorprendidas por la retaguardia, y el general Antonio López de Santa Anna, al mando del ejército es sorprendido por los oficiales del Cuarto Regimiento de voluntarios de Illinois.

Hay muchas versiones sobre lo que sucede después. Algunos dicen que Santa Anna huyó, otros que fue capturado y misteriosamente liberado. En cualquiera de los casos, Santa Anna dejó en el lugar la prótesis de su pierna izquierda, y éste fue capturada por los soldados norteamericanos.

Algunas fuentes señalan que los soldados, en una acción de burla y humillación al general mexicano, usan la prótesis como bate de béisbol en un juego para celebrar su trascendental victoria.

La publicación más antigua que se ha encontrado refiriendo esta versión data de 1909, y luego fue republicada por las tiras cómicas de Ripley en 1929.

La prótesis capturada se exhibe hoy en el Museo Militar de Illinois en Springfield. Si se observa con detenimiento la prótesis en la imagen se puede notar que, al quitar la bota, la pieza bien puede servir como bat de béisbol con una parte gruesa de impacto y una parte más delgada como mango.

 

 

Estudiantes mexicanos en California: Los primeros peloteros.

La evidencia más antigua encontrada de un mexicano jugando al béisbol está fechada en Abril de 1866. Se trata del joven José Francisco Godoy, de 15 años, que juega para el equipo Eureka de Santa Clara, California.

Sí, en California. Este joven pelotero era hijo de José Antonio Godoy, cónsul mexicano en San Francisco. El 7 de Abril de 1866, Godoy juega el jardín central del Eureka Base Ball Club de Santa Clara California, y el juego es reportado dos días después en el diario Alta Californian de San Francisco. Godoy tendría otras dos apariciones impresas el 22 y el 29 de Abril de 1866.

Es en esa misma ciudad de San Francisco, California donde siguen surgiendo evidencias de jóvenes mexicanos practicando el béisbol. La intervención francesa ocasionó que muchas familias enviaran a sus hijos a estudiar a Estados Unidos, y uno de los colegios más recurridos por las clases altas del occidente mexicano era el Santa Clara College, ubicado cerca de San Francisco, California. Como muestra de ello, en 1867 había 36 estudiantes mexicanos inscritos en ese colegio.

San Francisco vivía una fiebre por el béisbol y en 1867 se organiza la Convención de Béisbol del Pacífico, y el equipo Original de Santa Clara, California, inscribe como delegado a Saturnino Ayón, un estudiante mexicano del Santa Clara College , oriundo de Mazatlán.

El 7 de Abril Saturnino Ayón firma una carta dirigida al periódico Alta Californian pidiendo que se aclare un triunfo que erróneamente se le acreditó a su club. Ayón, en un arranque de honestidad, afirma que el Original Base Ball Club no ambiciona “falsos honores y no sería más que justicia para nuestros oponentes y, para nosotros mismos, que la corrección fuera hecha.

El reporte del Alta Californian publica el box score del cotejo en el que el Original es derrotado por el Excelsiors 56 a 45. En ese partido toma acción otro mexicano, Adrián Cubillas de Hermosillo Sonora, que juega la segunda base.

El liderazgo de Saturnino Ayón como vicepresidente del Original Base Ball Club es evidente en el cuidado y la organización de su equipo. Para celebrar la creación del club ordena que sean tomadas un par de fotografías en formato “tarjeta de visita.”

Quien imprimía en formato “tarjeta de visita” tenía toda la intención de regalar fotografías a sus familiares y amigos. Se convirtieron de inmediato en una especie de tarjetas de presentación. Indudablemente, el Original Base Ball Club quería ser conocido y recordado. Es Manuel Wolter, el jardinero izquierdo del equipo, quien toma las fotografías.

Wolter registró un par de imágenes históricas que hoy se conservan en los archivos de la Universidad de Santa Clara. En la primera aparecen Saturnino Ayón, Joseph Wiley y John Brown, mientras que en la segunda imagen aparecen Adrián Cubillas, Manuel Torres y Fingal Hinds. Todos aparecen perfectamente uniformados. El valor histórico de estas imágenes es tal que se encuentran ya entre las más antiguas que se conozcan relacionadas al deporte de México, junto a la famosa imagen, tomada alrededor de 1865, de Maximiliano de Habsburgo que posa junto al resto de los jugadores en un partido de cricket.

En 1867, Ayón y Cubillas regresan a México al concluir sus estudios en California, pero los mexicanos siguieron practicando el beisbol en San Francisco. Así lo demuestra una nota periodística fechada el 24 de Noviembre de 1867, en donde se reporta un juego del día 21 celebrado en San José, en que el Original B.B.C. de Santa Clara vapulea al Accidentals 40 carreras contra 7 en el primer juego por el campeonato del condado de Santa Clara. En el jardín derecho del Original juega Fernando Güereñas, un nativo de Alamos, Sonora, pero avecindado desde muy pequeño en Guaymas, que fue enviado a estudiar a Santa Clara College junto con su hermano Dunstano.

Ciertamente, podemos notar en esta actividad tan temprana de beisbolistas sonorenses y sinaloenses, los primeros antecedentes de los que habrían de convertirse en dos estados tradicionales del beisbol mexicano, aunque no fue esa la única región que tuvo peloteros en esa década tan importante para nuestra historia beisbolística.

En St. John’s College, en Nueva York, los mexicanos no podían ser la excepción y un reporte publicado el 19 de Junio de 1868 lo confirma. El equipo representativo del colegio, el Rose Hill Base Ball Club, se bate en un formidable partido de beisbol con el Active logrando derrotarlos por 36 a 34. Jugando la receptoría aparece el cubano Esteban Bellán, pero como jardinero derecho y noveno en el orden, aparece Manuel Escudero, un estudiante que en el catálogo del colegio aparece como procedente de Tepic, México.

El nayarita Escudero aparece inscrito en el colegio de 1865 a 1868. Aquel juego sería, tal vez, una de las últimas actividades que realizó en Nueva York antes de regresar a México un par de semanas después.

EL UNION B.B.C.: EL PRIMER EQUIPO FORMADO EN MÉXICO

Otro mexicano que aprendió el juego en St. John’s sería uno de los integrantes del primer equipo de beisbol documentado en territorio mexicano. Luis Bress, procedente de Matamoros, Tamaulipas, aparece inscrito en el curso 1865-66  y luego aparece jugando la tercera base del Unión Base Ball Club de Matamoros Tamaulipas el 21 de Octubre de 1869, documentado en el reporte que hace el diario Daily Ranchero de Brownsville, Texas, dos días después.

Brownsville, Texas y Matamoros, Tamaulipas eran como dos ciudades gemelas divididas solamente por el Río Bravo, aunque las dos ciudades tuvieron siempre un intercambio comercial y cultural importante. Para la celebración del partido, el Unión B.B.C. cruza la frontera para jugar en Brownsville contra el Rio Grande B.B.C. Los americanos se imponen por un marcador cerrado para la época: 29 a 22. Sólo se pudieron completar ocho episodios por falta de luz. El juego duró 2 horas y 45 minutos. Este evento histórico fue reportado también en la Capital de la República por el diario The Two Republics, un periódico emitido en la ciudad de México enfocado a la colonia americana que celebra el acontecimiento afirmando que ese es el “tipo de juego que preferimos ver entre vecinos. No hay romance alguno en el juego de pistolas para dos”.

En Brownsville había una inquietud naciente por el beisbol que traspasó la frontera. Había en ese año 4 clubes documentados, 3 de ellos eran de Brownsville y el Unión B.B.C. de Matamoros. El 21 de Noviembre, los clubes Unión y Rio Grande forman un combinado con lo mejor de sus peloteros para enfrentar al poderoso McClellan. El combinado, donde estaban los mexicanos, le asesta una paliza memorable al admirado McClellan con marcador de 69 a 35.

El 12 de diciembre se juega el primer partido de una serie entre el Unión y el McClellan que el Daily Ranchero titula con tintes nacionalistas: “Estados Unidos vs. Mexico.” El juego es cerrado y el McClellan logra imponerse por 22 a 18. El segundo de la serie se jugó el 16 de Enero de 1870 y los mexicanos del Unión cobran revancha derrotando 38 a 30 al McClellan en Brownsville. El triunfo del 16 de Enero es el último reporte impreso del Unión Base Ball Club de Matamoros que, hasta hoy, es el primer club de beisbol que se conoce en la historia mexicana.

El 17 de Septiembre de 1870, el Daily Ranchero anuncia la próxima celebración de un juego de beisbol entre un nuevo club de Matamoros, el Oriental Base Ball Club y el Ranger de Brownsville, a celebrarse en la ciudad mexicana. Sin embargo, en días posteriores, ya no reporta el resultado del partido.

Probablemente el beisbol ya era una práctica generalizada en Matamoros por esas fechas. El hecho de que ya hubiera dos clubes organizados entre 1869 y 1870  con el nivel de destreza que el Unión demostraba y que ya hubiera una organización como para cruzar la frontera y jugar contra los clubes texanos, habla de una familiaridad con el juego que tuvo que haberse dado desde varios años antes.

 

 

El béisbol como símbolo de ideología liberal

El beisbol mexicano nace fuera de México. Surge cuando el país está en una búsqueda de su propia identidad; de deslindarse de las herencias virreinales y construir la República siguiendo la inspiración de la Revolución Francesa y la independencia de los Estados Unidos.  La lucha era por romper con las tradiciones monárquicas europeas y abrigar las ideas republicanas.

Durante gran parte del siglo 19 la lucha en México fue entre liberales y conservadores. Los liberales eran republicanos, antimonárquicos, pugnaban apasionadamente por la estricta separación del estado y la iglesia, creían que había que restarle poder al clero y eran admiradores de las instituciones de los Estados Unidos por el progreso que ellas representaban. Los conservadores, en contraparte, simpatizaban con las monarquías, protegían los intereses de la iglesia, y creían que el mejor camino era mantener las instituciones como estaban durante el virreinato. Admiraban las ideas provenientes de España.

No es casualidad, entonces, que el beisbol mexicano nazca en esta década. Como ejemplo, habría que tomar al primer pelotero mexicano documentado hasta hoy en la historia, y del cual ya hablábamos: José Francisco Godoy.

El padre de aquel joven pelotero era el cónsul de México en San Francisco, José Antonio Godoy. A pesar de que el gobierno de Benito Juárez estaba impedido por la intervención francesa y la imposición del emperador Maximiliano de Habsburgo, Godoy, que era un encendido liberal, seguía fungiendo como cónsul debido a que el gobierno de los Estados Unidos no reconocía al Imperio de Maximiliano y seguía considerando a Benito Juárez como presidente legítimo de México, así como a su cuerpo diplomático.

Juárez representaba el lado más radical de la ideología liberal, mientras que Maximiliano había sido impuesto por una potencia europea invasora en complicidad con los conservadores mexicanos. Es por ello que Estados Unidos decidió apoyar a Juárez, y presionar diplomáticamente a Francia para que removiera su ejército de México y dejara a Maximiliano a la deriva.

Los intereses que los Estados Unidos y sus capitalistas tenían en que terminara la ocupación francesa y se restaurara la República en México eran muy variados. En primer lugar, había que aplicar la doctrina Monroe que decía que los Estados Unidos no tolerarían ninguna intervención europea en el continente, ya fuera en forma colonial o con monarquías títeres. En segundo lugar, el gobierno de Juárez puso a la venta una gran cantidad de bonos del gobierno que llevaban como garantía grandes extensiones de tierra que, en caso de no pagarse la deuda, pasarían a ser propiedad de los capitalistas norteamericanos. Y en tercer lugar, muchos de los miembros del gobierno liberal eran masones, incluido el propio Benito Juárez, por lo que habrían de ser apoyados por sus hermanos masones americanos, que entonces ocupaban importantes cargos en la vida pública de Estados Unidos.

El cónsul Godoy era uno de los agentes más activos del gobierno de Juárez para conseguir fondos económicos en Estados Unidos y poder levantar el ejército que buscara quitar del poder a Maximiliano y restaurar la República. De San Francisco, por la gestión de Godoy, llegaron apoyos importantes en armas y dinero para Benito Juárez.

Entonces para aquel jovencito mexicano, hijo del cónsul, practicar el béisbol en Abril de 1866 era mucho más que un juego. En realidad, era una declaración de principios por lo que se vivía en México y por el rol que su familia, de férrea ideología liberal,  tenía en el destino del país.

Finalmente, en el verano de 1867, el ejercito liberal juarista, apoyado con armamento estadounidense logra ir diezmando al ejército imperial de Maximiliano, hasta tomar prisionero al emperador y fusilarlo.

Desde San Francisco, la reacción de los jóvenes peloteros mexicanos no se hace esperar. El 18 de julio de 1867, la comunidad mexicana residente en San Francisco firma una carta celebrando la ejecución de Maximiliano. Entre sus muchos firmantes aparecen los jóvenes peloteros mexicanos y estudiantes en California, Saturnino Ayón y José Godoy.

La carta asegura que la colonia mexicana en esa ciudad considera a Maximiliano “un usurpador que regó con sangre de los leales mexicanos los lugares en que llegó a dominar apoyado en bayonetas extranjeras.”

En el documento que firmaron ambos peloteros también se deja asentado que el fusilamiento es considerado “un acto de justicia, necesario y conveniente, y que el gobierno de la República ha obrado apoyándose en el derecho que tiene, y ha salvado la dignidad nacional, desentendiéndose de las insinuaciones que a nombre de varios soberanos de Europa se le hicieron, pidiendo la vida de Maximiliano.

Es significativa y gráfica la postura política que toman estos dos jóvenes beisbolistas hacia el momento histórico de su país. Para ellos, Benito Juárez era el hombre que llevaría a México al rumbo de modernidad y progreso que ellos estaban viviendo en Estados Unidos.

Estaban conscientes también de que San Francisco era ya una importante influencia comercial y cultural para el occidente mexicano. Muchos eran los mexicanos que hacían negocios en San Francisco, y el acercamiento de Juárez con los Estados Unidos favorecía aun más estas condiciones.

Fue el beisbol la primera bandera ideológica de estos jóvenes, que sirvió para manifestar que no querían el dominio de una nación europea en México. Si algún país habría de influir, ese debía ser Estados Unidos.

Durante su vida adulta, ambos jóvenes serían importantes miembros de la política liberal mexicana. José Francisco Godoy llegó a incursionar en el periodismo y fue embajador de México en Cuba, entre otros cargos. Fue uno de los primeros biógrafos del también liberal Porfirio Díaz.

Saturnino Ayón tampoco traicionaría nunca sus principios liberales. En su vida adulta se convierte en diputado y en un incansable promotor comercial de México en los Estados Unidos. Además de incursionar en la masonería, que entonces era el órgano impulsor de las causas liberales.

En 1879 forma parte de una delegación del gobierno mexicano que visita Estados Unidos. Sabiendo que Ayón hablaba inglés “fluidamente”, el Washington Post “no se pudo resistir la tentación de entrevistarlo.” Cuando le preguntan sobre el sentimiento real del pueblo de México hacia el de Estados Unidos, Ayón responde:

“Muy amigable, y el deseo de nuestra gente es establecer relaciones comerciales cercanas con los Estados Unidos. Hablo de la mejor clase de personas en México. Entre los estratos más bajos de nuestra población puede existir algún sentimiento de rencor contra los americanos, pero está confinado a esa única clase.”

Los puntos de vista de Ayón reflejarían claramente la política que seguiría Porfirio Díaz durante su mandato que, en efecto, pudo atraer las inversiones americanas en ferrocarril, teléfono y demás industrias.

Política porfirista que impulsó, sin querer, el beisbol en todo el país, pues son justamente empleados norteamericanos del ferrocarril y de la primera compañía telefónica, quienes organizan los equipos que se enfrentan, en julio de 1882, en el primer juego de beisbol documentado en la Ciudad de México.

 

 

La llegada de empresas americanas a México y su impulso decidido al beisbol.

Desde finales de los 1870s, Porfirio Díaz comienza a impulsar la inversión estadounidense en México en infraestructura de distintos ramos, para mediados de 1880s, esta inversión ya era muy importante, y para los años 1890s ya era el principal socio comercial de México.

Este fenómeno trajo una gran cantidad de mano de obra americana para trabajar en los distintos ramos y, con ello, un impulso considerable al béisbol. Asimismo, ante la afluencia de ciudadanos estadounidenses a México se comenzaron a editar periódicos en inglés dirigidos a esa colonia

Por ejemplo, el primer juego de béisbol documentado en la Ciudad de México, aparece en un periódico publicado en la capital mexicana, pero en inglés: “The Two Republics.” El 27 de Julio de 1882, se reporta que el “pasado domingo por la mañana se jugó el primer partido de béisbol en México, en Santiago, entre los equipos de béisbol del (Ferrocarril) Nacional y la Compañía Telefónica, con marcador de 27 a 24 a favor de los primeros. Mucho interés se manifestó, y muchas buenas jugadas se hicieron, las cuales fueron ampliamente aplaudidas. Estos clubes han acordado sostener otro juego amistoso el próximo domingo en la mañana. El juego está programado a las 9 de la mañana en punto y aquellos interesados en él, están invitados a asistir y observarlo.”

Los equipos contendientes en este primer juego capitalino eran de la Compañía Nacional de Ferrocarriles y de la recién inaugurada Compañía Telefónica Mexicana, la primera empresa telefónica en el país.

Y tal como anunció el “Two Republics” ambos equipos vuelven a enfrentarse el siguiente domingo en punto de las 9:30 de la mañana. Es el propio “Two Republics” quien reporta, en su edición de Agosto 3 de 1882,  el segundo juego en una nota más extensa, pero que incluye, por primera vez en la historia del béisbol mexicano, un box score completo.

En la nota se pueden rescatar algunos detalles interesantes. Menciona que los peloteros de la Compañía Nacional de Ferrocarriles se habían mantenido entrenándose durante la semana para el juego dominical, lo que nos da cuenta de que el béisbol era una práctica cotidiana aunque fuera un hecho informal. Establece también que “un gran número de extranjeros, principalmente americanos y unos pocos mexicanos, y entre éstos últimos, varias damas estuvieron presentes para observar el juego, y todos ellos indudablemente atraídos por su amistad con los participantes, pero también por lo novedoso del juego en México.”

El Nacional derrotó a la Telefónica 31 a 11, y al revisar el box score del juego se puede notar que todos los participantes eran americanos.

Los ferrocarriles jugaron un rol fundamental en la difusión del béisbol. Los empleados del Ferrocarril Nacional siguieron practicando el juego de manera interescuadras y, a veces, contra los representativos de otras compañías ferroviarias, como el Ferrocarril Central.

Asimismo, hay innumerables reportes a lo largo de la década de 1880s de juegos de béisbol para conmemorar el 4 de Julio, la fiesta nacional de Estados Unidos en que se celebra su Independencia. El béisbol siempre ha estado muy ligado al imaginario patriótico estadounidense y desde los inicios del béisbol, el 4 de Julio se conmemoraba con un partido. De la misma manera que en la actualidad forma parte del ritual del día de Acción de Gracias la celebración de partidos de futbol americano

Las compañías ferroviarias organizaban excursiones cada 4 de Julio llevando gente a parajes de gran belleza para organizar la celebración. Por ejemplo, en 1889, la excursión se organizó al punto más alto por el que cruzaba el Ferrocarril Nacional en el altiplano y ahí “bajo esos grandes pinos se pasó todo el día,” según reportó el “Two Republics”. “Hubo bailes, juegos de béisbol y otras actividades. La banda del Primer Regimiento tocó exquisita música de valses, polkas y mazurcas.”

Uno de los festejos más famosos  del 4 de Julio con juegos de béisbol se celebró ese mismo año de 1889, pero en el norte del país, en Estación San Juan, cerca de Cadereyta, Nuevo León. San Juan se había convertido en el campamento base de los trabajadores que laboraban en el tendido de esos tramos regionales de la línea Monterrey al Golfo. Si estaban trabajando lejos del campamento, al final de la jornada, la máquina los devolvía a San Juan para pasar la noche. El campamento se acondicionó con todas las comodidades, por lo que el 4 de julio de 1889, fue elegido como el lugar de celebración. Desde Monterrey salieron varios vagones con personas para pasar un día de campo en las riberas del Río San Juan. Y al igual que en el altiplano, hubo bailes, picnic y algunos testigos señalan que hubo un juego de béisbol.

Al año siguiente, en 1890, el Ferrocarril Nacional vuelve a celebrar el 4 de julio con un juego de béisbol en los campos de Buena Vista en la Ciudad de México, y el “Two Republics” asegura que fue el lugar donde más americanos se reunieron para celebrar. Mientras tanto, en Estación San Juan hubo un festejo muy similar al de 1889, aunque no hay evidencia específica de que se haya jugado al béisbol.

Al lo largo del tiempo, han surgido una gran cantidad de testimonios orales recogidos a principios del siglo XX en donde veteranos trabajadores de la industria ferroviaria narran como jugaron o vieron béisbol a finales del siglo XIX, en ciudades como Nuevo Laredo, Torreón, entre otras.

Los ferrocarriles fueron, entonces, un importante difusor del béisbol en México.

 

 

 

La importancia de las fronteras y la comunicación portuaria con Estados Unidos en la difusión del béisbol.

A lo largo del tiempo, se ha dicho que la frontera norte del país es porosa, pues el intercambio cultural desde cientos de años atrás es constante. La propagación del béisbol a través de la frontera fue uno de los pilares que afianzaron el béisbol en el norte del país.

Pero también están las otras fronteras, las de los puertos, pues por ahí también había un intercambio cultural importante con países donde el béisbol era una fiebre como Estados Unidos o Cuba.

Ya  explicábamos como el equipo más antiguo fundado en México del que tenemos evidencia nació justamente por el intercambio cultural tan estrecho que había durante el siglo XIX en la frontera de Matamoros, Tamaulipas y Brownsville, Texas. Pero no fue el único punto fronterizo en donde hubo tal intercambio.

En 1885, ya había enfrentamientos entre equipos de Piedras Negras, Coahuila y de Eagle Pass, Texas. Así lo publicó el “Two Republics” en su edición del 22 de Mayo de 1885, en donde afirma que equipos de ambos lados de la frontera “han acordado disputar un juego de béisbol. Será algo así como un asunto internacional.”

En 1887, sucedía algo similar en el estado de Chihuahua, pues en la capital del estado se vivía una fiebre por el juego que rebasó por mucho las fronteras, al grado de que un periódico en el norteño estado de Maine en Estados Unidos publicaba el 1 de Julio de 1887,  que “México está atrapando la fiebre por el béisbol. El primer juego celebrado en Chihuahua fue el pasado sábado y los nativos tomaron un gran interés en él.”

Esto llevó a los clubes capitalinos a retar al poderoso equipo de El Paso Browns, aunque el reto no surtió efecto. El poderoso El Paso ya había aplastado al Chihuahua Base Ball Club 33 a 2 en seis innings a finales de julio de 1887.

Para tratar de establecer la llegada del béisbol al lado mexicano de la franja fronteriza habría que referir las evidencias más tempranas de béisbol en el lado americano. Por ejemplo, en San Diego comienza a jugarse béisbol en 1871, en la zona de El Paso y Las Cruces, alrededor de 1872. En Laredo, Texas,  la evidencia más antigua data de 1884, aunque sin duda hubo juegos anteriores a esa fecha. Entonces, estas fechas nos dan un aproximado para estimar en qué año pudo haberse practicado el béisbol en el lado mexicano.

Los puertos, y las ciudades cercanas a ellos, fueron también puntos que culturalmente funcionaron como fronteras durante el siglo XIX. Ya hablábamos de los estudiantes de Sonora que iban a estudiar a California, porque simplemente era más fácil ir de Hermosillo, Ures o Alamos rumbo a Guaymas para embarcarse a San Francisco, que ir a la ciudad de México, por ejemplo. De esa manera quedaron expuestos al aprendizaje del béisbol.

Por ejemplo, en Ensenada, Baja California hay evidencias a partir de 1888 de la práctica del béisbol. El diario “Lower Californian” editado en inglés en Ensenada, publica en su edición del 3 de Mayo de 1888  que “un juego de béisbol ha sido anunciado para el domingo a las 2 de la tarde entre los equipos de Ensenada. El juego tendrá lugar en los campos de celebración en avenida Gálvez cerca de la calle Tercera. Los muchachos se batirán por una bolsa de $50 y el escudo de campeonato de Baja California, que es un elegante banderín de seda, bordado en dorado que dice: ‘A los victoriosos les pertenecen los trofeos. Gloria a los bateadores.’ Alex Rossi es el capitán de la novena Pacheco y Miguel Macías el capitán de los Boomers.”

En la costa del Golfo de México se dio un fenómeno peculiar, porque mantenía constante comunicación con los puertos de Cuba, donde el béisbol ya era un juego intensamente popular. Cuba vivió un largo periodo de guerras en busca de su independencia lo que llevó a muchos cubanos a dejar el país. Los que salen rumbo a México se asientan en Yucatán y en Veracruz.

Aunque no hay evidencias definitivas, se cree que el béisbol llega a Veracruz a mediados de los 1880’s. Para 1889 ya había un club de béisbol establecido en Jalapa que lanza un desafío a los clubes de la capital de la República para disputar un juego de béisbol en suelo veracruzano. Esto lo reporta el “Two Republics” el 18 de Diciembre de 1889.

Lo mismo ocurrió en Yucatán. A finales de los años 1880s el béisbol llega a Yucatán por medio del puerto de Progreso y se propaga hasta Mérida. La primera nota de un equipo de béisbol aparecida en el periódico El Eco del Comercio el 11 de junio de 1892 habla de que "se acaba de formar en esta Capital (Mérida) una sociedad compuesta de jóvenes apreciables que se dedicará a organizar ejercicios gimnásticos, juegos de pelota como el base ball, foot ball, hurling, y otros al aire libre." Es la fundación del Sporting Club BBC, uno de los clubes de beisbol más emblemáticos entre los pioneros de la península.

Un ejemplo de la influencia cubana en el béisbol yucateco es evidente en el primer reporte periodístico de un juego de beisbol, que  se publica el 3 de Septiembre de 1892 en El Eco del Comercio, donde se enfrentan los clubes Cuba y América. El América, estaba conformado por jóvenes cubanos radicados en Mérida. Del club Cuba poco se sabe, aunque la referencia del nombre parece obvia.

Fue también en ese año de 1892 cuando ya hay evidencias de béisbol en Sonora, en ciudades como Guaymas y Hermosillo, donde incluso se organiza un torneo regional que gana Guaymas, aunque es muy probable que el béisbol haya comenzado a jugarse de manera informal en Sonora desde mucho tiempo antes, pues desde 1867 hay evidencias de sonorenses jugando al béisbol en California que luego regresan a Sonora al concluir sus estudios.  La relación entre Sonora y San Francisco California era evidente, a través de la comunicación portuaria, lo que generó un intercambio cultural notable.

Para 1890 ya había béisbol en Mazatlán, y lo sabemos gracias a una tragedia ocurrida durante un juego de béisbol y que fue publicada en el diario La Patria de la capital de la República con fecha de Abril 8 de 1890, en la que se da cuenta de que “en Mazatlán unos aficionados al juego de pelota concertaron una partida y entre ellos se encontraba Santiago García, quien recibió tan tremendo golpe que cinco horas después ya era difunto.”

Y así, mientras se sigue buscando se confirma la importancia de las fronteras terrestres y marítimas en la difusión del béisbol. Basta con hacer un rápido repaso mental de los estados más beisboleros del país para darse cuenta de que tienen costa o frontera con Estados Unidos. Y si nos vamos al ámbito global nos daremos cuenta de que los países de América latina en que el béisbol es más popular son países que también tienen costas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contacto: César González Gómez

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