El Juego Liberal:
Beisbol Mexicano en la época del fin del Segundo Imperio,
1866-1870
Por
CÉSAR GONZÁLEZ GÓMEZ
El beisbol mexicano nace
fuera de México. Surge cuando el país está en una búsqueda de su
propia identidad; de deslindarse de las herencias virreinales y
construir la República siguiendo la inspiración de la Revolución
Francesa y la independencia de los Estados Unidos. La lucha era
por romper con las tradiciones monárquicas europeas y abrigar
las ideas republicanas.
Durante gran parte del siglo
19 la lucha en México fue entre liberales y conservadores. Los
liberales eran republicanos, antimonárquicos, pugnaban
apasionadamente por la estricta separación del estado y la
iglesia, creían que había que restarle poder al clero y eran
admiradores de las instituciones de los Estados Unidos por el
progreso que ellas representaban. Los conservadores, en
contraparte, simpatizaban con las monarquías, protegían los
intereses de la iglesia, y creían que el mejor camino era
mantener las instituciones como estaban durante el virreinato.
Admiraban las ideas provenientes de España.
No es casualidad, entonces,
que el beisbol mexicano nazca en esta década. En abril de 1866
aparecen los primeros peloteros mexicanos de que se tiene
evidencia, jugando al beisbol y estudiando en San Francisco,
California, mientras que en 1868 el mexicano Manuel Escudero
aparece ya jugando para el Rose Hill Club del St. John’s College
en Nueva York. Un año después, en 1869, surge el primer club
mexicano de beisbol hasta hoy conocido, el Unión Base Ball Club
de Matamoros, Tamaulipas que cruzaba la frontera para jugar
contra el Rio Grande B.B.C. de Brownsville, Texas.
En abril de 1866, José Francisco Godoy se
convierte en el primer pelotero mexicano del que se tenga
evidencia y, muy probablemente, sea también el primer pelotero
latinoamericano documentado hasta hoy. El 7 de Abril de 1866,
Godoy juega el jardín central del Eureka Base Ball Club de Santa
Clara California, y el juego es reportado dos días después en el
diario Alta Californian de San Francisco[1].
Godoy tendría otras dos apariciones impresas el 22 y el 29 de
Abril de 1866.[2]
Tenía 15 años de edad.
Para aquel jovencito,
practicar el beisbol era mucho más que un juego. En realidad,
era una declaración de principios por lo que se vivía en México
y por el rol que su familia, de férrea ideología liberal, tenía
en el destino del país.
El padre de aquel
joven pelotero era el cónsul de México en aquella ciudad
californiana, José Antonio Godoy. A pesar de que el gobierno de
Benito Juárez estaba impedido por la intervención francesa y la
imposición del emperador Maximiliano de Habsburgo, Godoy, que
era un encendido liberal, seguía fungiendo como cónsul debido a
que el gobierno de los Estados Unidos no reconocía al Imperio de
Maximiliano y seguía considerando a Benito Juárez como
presidente legítimo de México, así como a su cuerpo diplomático.
El cónsul Godoy
era uno de los agentes más activos del gobierno de Juárez para
conseguir fondos económicos en Estados Unidos y poder levantar
el ejército que buscara quitar del poder a Maximiliano y
restaurar la República. De San Francisco, por la gestión de
Godoy, llegaron apoyos importantes en armas y dinero para Benito
Juárez.
Estados Unidos y su élite
empresarial nunca vieron con buenos ojos que Francia invadiera
México en 1862 y que luego, con la ayuda de los conservadores
mexicanos, impusiera una monarquía con Maximiliano como su
emperador, pero poco habían podido hacer en aquel momento.
Estados Unidos padecía en esos años, entre 1861 y 1865, una
guerra civil. Tenían, sus propios problemas de los cuales
ocuparse y no pudieron apoyar a Juárez.
Para principios de 1866, la
guerra civil estadounidense ya había terminado con el triunfo
del gobierno sobre los separatistas. Ya para entonces
presionaba Estados Unidos al emperador de Francia, Napoleón III
por todos los canales diplomáticos, para que retirara sus
tropas de México. Mientras, por el otro lado apoyaba al
gobierno de Juárez, que estaba provisionalmente en Paso del
Norte (hoy Ciudad Juárez), con dinero, armas e incluso algunas
tropas.
Los intereses que los Estados
Unidos y sus capitalistas tenían en que terminara la ocupación
francesa y se restaurara la República en México eran muy
variados. En primer lugar, había que aplicar la doctrina Monroe
que decía que los Estados Unidos no tolerarían ninguna
intervención europea en el continente, ya fuera en forma
colonial o con monarquías títeres. En segundo lugar, el gobierno
de Juárez puso a la venta una gran cantidad de bonos del
gobierno que llevaban como garantía grandes extensiones de
tierra que, en caso de no pagarse la deuda, pasarían a ser
propiedad de los capitalistas norteamericanos. Y en tercer
lugar, muchos de los miembros del gobierno liberal eran masones,
incluido el propio Benito Juárez, por lo que habrían de ser
apoyados por sus hermanos masones americanos, que entonces
ocupaban importantes cargos en la vida pública de Estados
Unidos.
Mientras aquel jovencito José Francisco
Godoy, jugaba el jardín central del Eureka B.B.C, Maximiliano de
Habsburgo ya había recibido una carta procedente de Francia que
sellaba su suerte. El emperador francés, Napoleón III, le
informaba que “debido a la imposibilidad de obtener del poder
legislativo la autorización para nuevos subsidios a fin de
sostener a nuestro ejército (francés) en México, y la
declaración de Vuestra Majestad (Maximiliano) de no estar en
condiciones de subvenir por sí mismo a ese sostenimiento, me
obligan a poner término a la ocupación francesa. Quizá la salida
de nuestras tropas represente una debilitación momentánea, pero
tiene la ventaja de quitar a los Estados Unidos todo pretexto
para una intervención.”[3]
Esta fase de la historia
mexicana marca el inicio de una relación mucho más cercana de
México con los Estados Unidos. Cuando la intervención francesa
sacó a los liberales del poder en 1863, muchas familias que
creían en esos principios comienzan a enviar a sus hijos a
estudiar a Estados Unidos para recibir una educación liberal.
Uno de los colegios más recurridos por las
clases altas del occidente mexicano era el Santa Clara College,
ubicado cerca de San Francisco, California. En Agosto de 1860
había 7 estudiantes mexicanos inscritos[4],
para 1863 cuando las tropas francesas toman la ciudad de México
había 23 mexicanos[5]
y para el verano de 1867 cuando cae el Imperio de Maximiliano se
inscribieron 36 estudiantes mexicanos[6].
Eso, por el lado del occidente de México, pero en el otro
extremo del país, las familias acomodadas del Golfo mandaban a
sus hijos a diferentes colegios del lado este de los Estados
Unidos, pero basta con examinar el St. John’s College de Nueva
York para notar el mismo fenómeno. En 1860 había apenas 2
mexicanos inscritos[7],
en 1863 había 5[8]
y en 1867 había ya 10 mexicanos[9].
El contacto de estos jóvenes
con la cultura americana le daría vida al beisbol mexicano. En
California, cuando renace la fiebre por el beisbol en la
primavera de 1866, ya aparece José Francisco Godoy practicando
el juego.
En 1867, se organiza la Convención de Base
Ball del Pacífico, que era una institución que buscaba agrupar y
estandarizar a los distintos clubes de beisbol en California,
bajo un mismo estándar de reglas. El club Original de Santa
Clara, California envía a un mexicano, Saturnino Ayón de
Mazatlán como su representante, en calidad de vicepresidente del
equipo.[10]
El 7 de Abril Saturnino Ayón firma una
carta dirigida al periódico Alta Californian pidiendo que se
aclare un triunfo que erróneamente se le acreditó a su club.
Ayón, en un arranque de honestidad, afirma que el Original Base
Ball Club no ambiciona “falsos honores y no sería más que
justicia para nuestros oponentes y, para nosotros mismos, que la
corrección sea hecha.”[11]
El reporte del Alta Californian publica el
box score del cotejo en el que el Original es derrotado por el
Excelsiors 56 a 45. En ese partido toma acción otro mexicano,
Adrián Cubillas de Hermosillo Sonora, que juega la segunda base.[12]
El liderazgo de Saturnino Ayón como
vicepresidente del Original Base Ball Club es evidente en el
cuidado y la organización de su equipo. Para celebrar la
creación del club ordena que sean tomadas un par de fotografías
en formato “tarjeta de visita”.[13]

Este formato medía 6
centímetros de ancho por 10 de alto y surgió en la década de los
sesentas del siglo 19, para producir impresiones fotográficas de
pequeño formato lo suficientemente durables como para producir
varias copias, enviarlas por correo o intercambiarlas. Quien
imprimía en formato “carta de visita” tenía toda la intención de
regalar fotografías a sus familiares y amigos. Se convirtieron
de inmediato en una especie de tarjetas de presentación.
Indudablemente, el Original Base Ball Club quería ser conocido y
recordado. Es Manuel Wolter, el jardinero izquierdo del equipo,
quien toma las fotografías.
Wolter registró un par de imágenes
históricas que hoy se conservan en los archivos de la
Universidad de Santa Clara. En la primera aparecen Saturnino
Ayón, Joseph Wiley y John Brown, mientras que en la segunda
imagen aparecen Adrián Cubillas, Manuel Torres y Fingal Hinds.
Todos aparecen perfectamente uniformados.[14]
El valor histórico de estas
imágenes es tal que se encuentran ya entre las más antiguas que
se conozcan relacionadas al deporte de México, junto a la famosa
imagen, tomada alrededor de 1865, de Maximiliano de Habsburgo
que posa junto al resto de los jugadores en un partido de
cricket.

Uno de los elementos que más
llama la atención en estas fotografías es que adoptan una
estrella de cinco puntas como el símbolo del club. La estrella
aparece en las gorras de todos los integrantes, pero también
aparece grabada en la hebilla de los cinturones. ¿Qué
significaba esta estrella? Probablemente, era un símbolo de
simpatía o filiación con la masonería que tan en boga estaba en
ese momento en México, luchando por la restauración de la
República.

Hay evidencias fechadas en
1887 que vinculan a Saturnino Ayón con la masonería, y que
aportan elementos que fortalecen esta hipótesis que abordaremos
más adelante en el texto.
Mientras Saturnino Ayón y
Adrián Cubillas jugaban al beisbol en Abril de 1867, seguramente
tenían una idea de lo que estaba pasando en México.
Ante el avance del ejército
liberal apoyado con armamento de los Estados Unidos, solamente
quedaban en poder del Imperio ciudades como Puebla y Querétaro.
Ya ni la ciudad de México representaba un lugar seguro para
Maximiliano y sus seguidores por lo que, el aun emperador de
México, recibe el mal consejo de abandonar la capital y
refugiarse en Querétaro por sus ventajas defensivas. En ese
abril de 1867, Maximiliano ya estaba en Querétaro y no saldría
de ahí con vida. Un mes después era capturado por las tropas
juaristas al mando del general Mariano Escobedo. El juicio a
Maximiliano inicia el 13 de junio y es declarado culpable con
pena de morir fusilado.
En el Cerro de las Campanas
de Querétaro, Maximiliano de Habsburgo es fusilado el 19 de
junio de 1867 junto a sus generales Miguel Miramón y Tomás
Mejía. El 15 de julio, Benito Juárez entra a la ciudad de México
y la República es restaurada.
En esa misma fecha José Antonio Godoy,
cónsul de México en San Francisco y padre del joven pelotero
José Francisco Godoy firma una carta que envía al gobernador de
California.[15]
En ella informa con “carácter oficial de la
ejecución del archiduque MAXIMILIANO, autonombrado Emperador de
México.”[16]
También informa el cónsul que con la
rendición de Veracruz, “se pone fin a lo que algunos han
llamado el Imperio de México, dado que de ese fantasma ya no
queda ni reconocimiento en ninguna ciudad, ni tampoco un soldado
que lo sostenga. Los mexicanos leales han triunfado y han
plantado orgullosamente el estandarte de la República en lo alto
del Palacio Nacional, restaurando y reestableciendo la autoridad
nacional.”[17]
“Esta gran República de los Estados Unidos
que, con su influencia moral, ha ejercido una parte tan
importante en la salida de los franceses, debe regocijarse al
contemplar a su hermana República de México llena de vitalidad y
lista, al cobijo de la paz y la sabia legislación, de seguir el
camino de la prosperidad y la grandeza que con su ayuda, debe
alcanzar.”[18]
Tres días después, el 18 de julio de 1867,
la comunidad mexicana residente en San Francisco firma una carta
celebrando la ejecución de Maximiliano. Entre sus muchos
firmantes aparecen los jóvenes peloteros mexicanos y estudiantes
en California, Saturnino Ayón y José Godoy.[19]
La carta asegura que la colonia mexicana en
esa ciudad considera a Maximiliano “un usurpador que regó con
sangre de los leales mexicanos los lugares en que llegó a
dominar apoyado en bayonetas extranjeras.”[20]
En el documento que firmaron ambos
peloteros también se deja asentado que el fusilamiento es
considerado “un acto de justicia, necesario y conveniente, y que
el gobierno de la República ha obrado apoyándose en el derecho
que tiene, y ha salvado la dignidad nacional, desentendiéndose
de las insinuaciones que a nombre de varios soberanos de Europa
se le hicieron, pidiendo la vida de Maximiliano.”[21]
Es significativa y gráfica la
postura política que toman estos dos jóvenes beisbolistas hacia
el momento histórico de su país. Para ellos, Benito Juárez era
el hombre que llevaría a México al rumbo de modernidad y
progreso que ellos estaban viviendo en Estados Unidos.
Estaban conscientes también
de que San Francisco era ya una importante influencia comercial
y cultural para el occidente mexicano. Muchos eran los mexicanos
que hacían negocios en San Francisco, y el acercamiento de
Juárez con los Estados Unidos favorecía aun más estas
condiciones.
Fue el beisbol la primera
bandera ideológica de estos jóvenes, que sirvió para manifestar
que no querían el dominio de una nación europea en México. Si
algún país habría de influir, ese debía ser Estados Unidos.
Los mexicanos siguieron practicando el
beisbol en San Francisco aun después de la caída del Imperio de
Maximiliano. Así lo demuestra una nota periodística fechada el
24 de Noviembre de 1867, en donde se reporta un juego del día 21
celebrado en San José, en que el Original B.B.C. de Santa Clara
vapulea al Accidentals 40 carreras contra 7 en el primer juego
por el campeonato del condado de Santa Clara. En el jardín
derecho del Original juega Fernando Güereñas, un nativo de
Alamos, Sonora, pero avecindado desde muy pequeño en Guaymas,
que fue enviado a estudiar a Santa Clara College junto con su
hermano Dunstano.[22]
Ciertamente, podemos notar en
esta actividad tan temprana de beisbolistas sonorenses y
sinaloenses, los primeros antecedentes de los que habrían de
convertirse en dos estados tradicionales del beisbol mexicano,
aunque no fue esa la única región que tuvo peloteros en esa
década tan importante para nuestra historia beisbolística.
Nueva York era la meca del
beisbol en Estados Unidos por aquellos años. Desde principios
del siglo 19 se pueden encontrar evidencias de beisbol
organizado en esa ciudad. Los colegios neoyorquinos
representaron un centro de actividad beisbolística importante, y
siendo dichos colegios muy concurridos por estudiantes
latinoamericanos, no tardaría el juego en internacionalizarse.
En 1859, el Rose Hill Base
Ball Club del St. John’s College fue uno de los equipos
participantes en el primer juego colegial de beisbol en
modalidad de 9 peloteros jugando contra el St. Francis Xavier
College.
A lo largo del siglo 19, asistieron a ese
colegio estudiantes latinoamericanos que luego llevaron el
beisbol a sus paises de orígen. Entre ellos está el cubano
Esteban Bellán, quien se convirtió en el primer pelotero
latinoamericano en jugar profesionalmente en Estados Unidos al
máximo nivel. Bellán fue uno de los fundadores del Habana Base
Ball Club a finales de la década de los sesentas, y luego pegó
tres cuadrangulares en el primer juego de beisbol documentado en
Cuba en 1874 cuando su club, el Habana B.B.C. visitó el puerto
de Matanzas para enfrentar al club local.[23]
También estudiaron en el colegio los
hermanos De Zaldo que luego estuvieron entre los fundadores del
otro gran equipo cubano: el Almendares.
[24]
Un puñado de estudiantes nicaragüenses que
estudiaron en St. John’s a finales del siglo 19 están entre los
jugadores de los dos equipos que participaron en el primer
partido documentado en Nicaragua en 1891.
[25]
En St. John’s College, los mexicanos no
podían ser la excepción y un reporte publicado el 19 de Junio de
1868 lo confirma. El equipo representativo del colegio, el Rose
Hill Base Ball Club, se bate en un formidable partido de beisbol
con el Active logrando derrotarlos por 36 a 34. Jugando la
receptoría aparece el cubano Esteban Bellán, pero como jardinero
derecho y noveno en el orden, aparece Manuel Escudero, un
estudiante que en el catálogo del colegio aparece como
procedente de Tepic, México.
[26]
El nayarita Escudero aparece inscrito en el
colegio de 1865 a 1868. Aquel juego sería, tal vez, una de las
últimas actividades que realizó en Nueva York antes de regresar
a México un par de semanas después.[27]
Otro mexicano que aprendió el juego en St.
John’s sería uno de los integrantes del primer equipo de beisbol
documentado en territorio mexicano. Luis Bress, procedente de
Matamoros, Tamaulipas, aparece inscrito en el curso 1865-66[28]
y luego aparece jugando la tercera base del Unión Base Ball Club
de Matamoros Tamaulipas el 21 de Octubre de 1869, documentado en
el reporte que hace el diario Daily Ranchero de
Brownsville, Texas dos días después.
[29]
Brownsville, Texas y Matamoros, Tamaulipas
eran como dos ciudades gemelas divididas solamente por el Río
Bravo, aunque las dos ciudades tuvieron siempre un intercambio
comercial y cultural importante. Para la celebración del
partido, el Unión B.B.C. cruza la frontera para jugar en
Brownsville contra el Rio Grande B.B.C. Los americanos se
imponen por un marcador cerrado para la época: 29 a 22. Sólo se
pudieron completar ocho episodios por falta de luz. El juego
duró 2 horas y 45 minutos.
[30]
Este evento histórico fue reportado también
en la Capital de la República por el diario The Two Republics,
un periódico emitido en la ciudad de México enfocado a la
colonia americana que celebra el acontecimiento afirmando que
ese es el “tipo de juego que preferimos ver entre vecinos. No
hay romance alguno en el juego de pistolas para dos”.[31]
En Brownsville había una
inquietud naciente por el beisbol que traspasó la frontera.
Había en ese año 4 clubes documentados, 3 de ellos eran de
Brownsville y el Unión B.B.C. de Matamoros. El diario Daily
Ranchero trata con familiaridad al juego y hace reportajes
especiales del mítico club Cincinnati Red Stockings que arrasaba
todo Estados Unidos convertido en el primer equipo profesional
de la historia. El periódico habla también de una temporada de
beisbol en 1868 en Brownsville, aunque no fue cubierta por el
diario.
El Daily Ranchero habla de los
clubes de “esta vecindad” para referirse a los equipos de la
región que jugaban regularmente entre ellos, en clara alusión al
equipo mexicano. En cuanto a la calidad del juego que
practicaban se pueden encontrar algunos puntos interesantes. El
6 de Noviembre de 1869 el Daily Ranchero nota la calidad
del McClellan B.B.C. refiriéndose a su lanzador que “se las
ingenia para poner un efecto peculiar a su bola que la hace
excesivamente difícil de batear”. Estamos hablando de una de las
primeras evidencias impresas que se conozcan sobre el
lanzamiento de curva.[32]
Contra este tipo de rivales jugaba el Unión
B.B.C. y no lo hacía mal. El 21 de Noviembre, los clubes Unión y
Rio Grande forman un combinado con lo mejor de sus peloteros
para enfrentar al poderoso McClellan. El combinado, donde
estaban los mexicanos, le asesta una paliza memorable al
admirado McClellan con marcador de 69 a 35.[33]
El 12 de diciembre se juega el primer
partido de una serie entre el Unión y el McClellan que el Daily
Ranchero titula con tintes nacionalistas: “Estados Unidos vs.
Mexico.” El juego es cerrado y el McClellan logra imponerse por
22 a 18.[34]
El segundo de la serie se jugó el 16 de Enero de 1870 y los
mexicanos del Unión cobran revancha derrotando 38 a 30 al
McClellan en Brownsville.[35]
El triunfo del 16 de Enero es
el último reporte impreso del Unión Base Ball Club de Matamoros
que, hasta hoy, es el primer club de beisbol que se conoce en la
historia mexicana.
El 17 de Septiembre de 1870, el Daily
Ranchero anuncia la próxima celebración de un juego de beisbol
entre un nuevo club de Matamoros, el Oriental Base Ball Club y
el Ranger de Brownsville, a celebrarse en la ciudad mexicana.
Sin embargo, no reporta el resultado del partido.[36]
Probablemente el beisbol ya
era una práctica generalizada en Matamoros por esas fechas. El
hecho de que ya hubiera dos clubes organizados entre 1869 y 1870
con el nivel de destreza que el Unión demostraba y que ya
hubiera una organización como para cruzar la frontera y jugar
contra los clubes texanos, habla de una familiaridad con el
juego que tuvo que haberse dado desde varios años antes.
No sería extraño que durante
la década de los 60s cuando tanto México como Estados Unidos
padecían sus propias guerras, este cruce fronterizo se
convirtiera en uno de los más importantes. Mientras que durante
la Guerra Civil de los Estados Unidos se mantuvo un bloqueo
naval en la mayor parte de los puertos del Golfo, en Brownsville
seguían llegando los víveres a través de México, donde llegaban
a Puerto Bagdad en Matamoros y luego eran trasladados a
Brownsville. Esto enriqueció a muchas familias de ambos lados de
la frontera que, por muchos años disfrutaron del libre comercio.
Fue precisamente la Guerra Civil americana
la que se encargó de popularizar el juego de manera definitiva
por gran parte del territorio de los Estados Unidos. Brownsville
tenía una importante guarnición militar, el Fuerte Brown que era
más antiguo, incluso que la misma ciudad. Por 1868 cuando
comienza el beisbol organizado en la ciudad, los soldados que
permanecían en el Fuerte Brown habían sido combatientes de la
Guerra Civil donde seguramente aprendieron el juego. Los nombres
alusivos a cuestiones de la guerra eran populares entre los
distintos clubes de beisbol de la época en los Estados Unidos.
Por ejemplo, el 21 de Mayo de 1870 se enfrentaron en los campos
de la guarnición, el Robert E. Lee B.B.C y el Young America
B.B.C.[37]
Robert E. Lee fue el general más popular del bando del sur, los
confederados, durante la Guerra Civil y hay varios clubes de
beisbol documentados en el estado de Texas que llevaban el
nombre de este general como homenaje. El Young America era
alusivo a la nación de Estados Unidos rejuvenecida e íntegra,
luego de las calamidades de la guerra.
El club mexicano opta por el
nombre Unión en alusión al bando triunfador de la Guerra Civil
americana, el bando del gobierno americano que apoyó a Benito
Juárez para restaurar la República.
Es este un elemento más para
evidenciar la ideología de los mexicanos beisbolistas en
aquellos años. Era, entonces, un juego netamente liberal.
¿Qué representaba en México
ser liberal en esos años del siglo 19? Habrá que analizar la
vida adulta de uno de aquellos primeros peloteros que
practicaron el juego en los años sesentas del siglo 19:
Saturnino Ayón.
Gran cantidad de liberales
mexicanos eran también masones. Claros ejemplos de ello eran los
liberales más visibles de la época: Benito Juárez, Porfirio
Díaz, y Sebastián Lerdo de Tejada, masones todos.
Ser masón estaba vinculado a
restar peso al cristianismo en la sociedad. La masonería creía,
desde mucho tiempo antes, que podía haber una convivencia entre
las distintas religiones y que el equilibrio de esas mismas
religiones ayudan a una mejor sociedad.
En México cuando los liberales masones
llegaron al poder promovieron que, por ejemplo, comunidades
protestantes del extranjero se establecieran en México para
tener diversidad religiosa, confiscaron los bienes de la iglesia
y separaron la iglesia del estado, inspirado en lo que había
hecho Estados Unidos desde la fundación de su República, hecha
por los masones.
[38]
Entonces ser liberal, admirar
las instituciones de los Estados Unidos, y ser masón era algo
recurrente entre los políticos mexicanos de la época.
Saturnino Ayón, como miembro
del Original Base Ball Club de Santa Clara en 1867, era un
liberal en formación. Educándose en Estados Unidos, hábil en la
oratoria y un auténtico líder, de inmediato se hizo de la
vicepresidencia del club.
[39]
Confirma su condición de
liberal al firmar aquella manifestación donde se celebra el
fusilamiento de Maximiliano.[40]
Un detalle en la
vestimenta de aquel equipo es útil para establecer también un
posible vínculo de Ayón con la masonería: la estrella de cinco
puntas en las gorras y en las hebillas de los peloteros captados
en las fotos.
La estrella de cinco puntas
era un símbolo liberal masón presente en varias banderas de
países, cuya independencia fue lograda por liberales masones.
¿Fue idea de Ayón adoptar ese
símbolo? ¿Era ya masón a esa edad? No hay evidencia de que lo
fuera en 1867, pero sí la hay de que Saturnino Ayón ya era masón
20 años después.
El 7 de Julio de 1887 se realizo una magna
celebración para conmemorar los 15 años del fallecimiento de
Benito Juárez. En el libro “Un año en México” escrito en ese
mismo año de 1887 por Gustavo Adolfo Baz se narra con detalle
todo lo acontecido aquel día.[41]
Entre los participantes al desfile, cita a
la “secta masónica de Caballeros Templarios, con sus insignias
simbólicas, bandas y demás distintivos, y llevando su lujoso
estandarte de raso blanco, con negra cruz griega.”[42]
Como ofrenda en la tumba de Juárez, los
Caballeros Templarios dejan “un souvenir abalorio, con una gran
estrella de plata”.[43]
A la hora de pronunciar los discursos, los
Caballeros Templarios envían a la tribuna a su mejor orador:
Saturnino Ayón.[44]
Aquel pitcher adolescente
era, 20 años después, un hermano masón pronunciándose en la
celebración de lo hecho por Benito Juárez en aquel 1867 en que
Ayón practicaba el beisbol y completaba su formación liberal.
Es de destacar también que la
ofrenda que Ayón y sus hermanos masones dejan en la tumba de
Benito Juárez sea “una gran estrella de plata”. La misma
estrella de las gorras y las hebillas del Original Base Ball
Club.
Saturnino Ayón no
traicionaría nunca sus principios liberales. En su vida adulta
se convierte en diputado y en un incansable promotor comercial
de México en los Estados Unidos.
En 1879 forma parte de una delegación del
gobierno mexicano que visita Estados Unidos. Sabiendo que Ayón
hablaba inglés “fluidamente”, el Washington Post “no se pudo
resistir la tentación de entrevistarlo.”[45]
Cuando le preguntan sobre el sentimiento real del pueblo
de México hacia el de Estados Unidos, Ayón responde:
“Muy amigable, y el deseo de nuestra gente
es establecer relaciones comerciales cercanas con los Estados
Unidos. Hablo de la mejor clase de personas en México. Entre los
estratos más bajos de nuestra población puede existir algún
sentimiento de rencor contra los americanos, pero está confinado
a esa única clase.”[46]
Los puntos de vista de Ayón
reflejarían claramente la política que seguiría Porfirio Díaz
durante su mandato que, en efecto, pudo atraer las inversiones
americanas en ferrocarril, teléfono y demás industrias.
Política porfirista que impulsó, sin
querer, el beisbol en todo el país, pues son justamente
empleados norteamericanos del ferrocarril y de la primera
compañía telefónica, quienes organizan los equipos que se
enfrentan, en julio de 1882, en el primer juego de beisbol
documentado en la Ciudad de México.[47]
No había marcha atrás. El
beisbol, el juego liberal, se iba a convertir en el deporte
número uno del país.
NOTAS
[1]
“Base Ball Match,” Alta Californian: Abr. 9, 1866. San
Francisco
[2]
“Base Ball Match,” Alta Californian: Abr. 22, 1866. San
Francisco.
“Base Ball Match,” Alta Californian: Abr. 29, 1866. San
Francisco.
[3]
Fuentes Aguirre, Armando. 2006. “Juárez y Maximiliano.
La roca y el ensueño”. Editorial Diana: México, D.F.
[4]
Catalogue of the Students of Santa
Clara College: From August 1860 to June 1861. Santa
Clara, California.
[5]
Catalogue of the Students of Santa Clara
College: From August 1863 to June 1864. Santa Clara,
California.
[6]
Catalogue of the Students of Santa Clara
College: From August 1866 to June 1867. Santa Clara,
California.
[7]
Catalogue of the Students of St. John’s
College, Fordham. N.Y.: From September 1860 to July
1861. Fordham, New York.
[8]
Catalogue of the Students of St. John’s
College, Fordham. N.Y.: From September 1863 to July
1864. Fordham, New York.
[9]
Catalogue of the Students of St. John’s
College, Fordham. N.Y.: From September 1866 to July
1867. Fordham, New York.
[10]
“Pacific
Base Ball Convention” Pacific base-ball guide, 1867: the
rules and regulations of the National Association of
Baseball Players, as amended December 12th, 1866, and
adopted by the Pacific Base-ball Convention, and the
laws of the Pacific Base-ball Convention, etc., etc.,
authorized by the Convention. San Francisco.
[11]
“The
Late Base Ball Match” Alta Californian.
San Francisco, California: Abril 9, 1867.
San Francisco.
[13]
Wolter, M. (fotog.) “Saturino Ayon, Joseph Wiley, and
John Brown, 3 Infielders of the original baseball club,
ca. 1867
[
wolter.27017AR];” “Adriano
Cubillas, 65-67, Manuel Torres, 62-67, and Fingal Hinds,
66-67, 3 basemen of the original baseball club, ca. 1867
[
wolter.27017AS],”
Harry Wolter Photograph Collection. Santa Clara
University Archives.
[15]
“The Execution of Maximilian,” The New York Times: Ago.
13, 1867. Nueva York.
[19]
“Manifestación de los mexicanos de San Francisco,” El
Siglo Diez y Nueve: Sep 6, 1867. Ciudad de México
[22]
“Base Ball Matters,” San Francisco Call:
Nov. 24, 1867. San Francisco, California
[23]
Gálvez y Delmonte, Wenceslao. 1889. “El Base-Ball en
Cuba. Historia del base-ball en la Isla de Cuba, sin
retratos de los principales jugadores y personas más
caracterizadas (en el juego citado ni de ninguna otra.”
La Habana, Cuba.
Catalogue of the Students of St. John’s
College, Fordham. N.Y.: From September 1863 to July
1864. Fordham, New York.
[24]
Gálvez y
Delmonte, Wenceslao. 1889. “El Base-Ball en Cuba.
Historia del base-ball en la Isla de Cuba, sin retratos
de los principales jugadores y personas más
caracterizadas (en el juego citado ni de ninguna otra.”
La Habana, Cuba.
Catalogue of the Students of St. John’s
College, Fordham. N.Y.: From September 1875 to July
1876. Fordham, New York.
[25]
Información proporcionada al autor por el
historiador y comunicador deportivo nicaragüense,
Alberto Rondón sobre el primer juego documentado en
Nicaragua. Se contrastaron los nombres de los peloteros
participantes en ese partido con los catálogos de
estudiantes del St- John’s College encontrándose 6
coincidencias.
[26]
“Base Ball” The New York Times: Jun 19, 1868. Nueva
York
[27]
Catalogue of the Students of St. John’s
College, Fordham. N.Y.: From September 1867 to July
1868. Fordham, New York.
[28]
Catalogue of the Students of St. John’s
College, Fordham. N.Y.: From September 1865 to July
1866. Fordham, New York.
[29]
“Base Ball,” Daily Ranchero: Oct 23, 1869. Brownsville,
Texas.
[31]
“Base Ball on the Rio Grande” The Two Republics: Nov.
20, 1869. Ciudad de México.
[32]
“Base Ball,” Daily Ranchero: Nov. 6, 1869.
Brownwsville, Texas.
[33]
“Base Ball- McClellan vs. Picked Nine,” Daily Ranchero:
Nov. 23, 1869. Brownsville, Texas.
[34]
“Base Ball!! U.S vs. Mexico,” Daily Ranchero: Dec. 14,
1869. Brownsville, Texas.
[35]
“Base Ball,” Daily Ranchero: Ene. 14, 1870. Brownsville,
Texas.
[36]
“Base Ball,” Daily Ranchero: Sep. 17, 1870. Brownsville,
Texas.
[37]
“Base Ball,” Daily Ranchero: May. 21, 1870.
Brownsville, Texas.
[38]
Bastian, Jan-Pierre. 1989. “Los Disidentes: Sociedades
protestantes y revolución en México, 1872-1911.” Fondo
de Cultura E conómica. Mexico, D.F.
[39]
“The
Late Base Ball Match” Alta Californian.
San Francisco, California: Abril 9, 1867.
San Francisco.
[40]
Manifestación de los mexicanos de San
Francisco,” El Siglo Diez y Nueve: Sep 6, 1867. Ciudad
de México
[41]
Baz, Gustavo Adolfo. 1887. “Un año en México”
Impr. de E. Dublán y Comp.,
Edits: México, D.F.
[45]
“That other Republic,” Washington Post: Jun. 30, 1879.
Wshington, D.C.
[47]
“First Base Ball Match in Mexico,” The Two Republics:
Jul. 27, 1882; “Base Ball,” The Two Republics: Ago. 3,
1882. Ciudad de México.
BIBLIOGRAFÍA
Bastian, Jan-Pierre. 1989. “Los Disidentes: Sociedades
protestantes y revolución en México, 1872-1911.” Fondo
de Cultura E conómica. Mexico, D.F.
Baz,
Gustavo Adolfo. 1887. “Un año en México”
Impr. de E. Dublán y Comp.,
Edits: México, D.F.
Fuentes Aguirre, Armando. 2006. “Juárez y Maximiliano.
La roca y el ensueño”. Editorial Diana: México, D.F
Gálvez y Delmonte, Wenceslao. 1889. “El Base-Ball en
Cuba. Historia del base-ball en la Isla de Cuba, sin
retratos de los principales jugadores y personas más
caracterizadas (en el juego citado ni de ninguna otra.”
La Habana, Cuba.
González Echevarria, Roberto. 2002. “La
Gloria de Cuba: Historia del béisbol en la isla.”
Editorial Colibrí: Madrid, España.
Kirsch,
George B. 2003. “Baseball
in Blue and Gray: The National Pastime during the Civil
War.” Princeton University Press: Princeton, Nueva
Jersey.
Mason Hart, John. 2002. “Empire and
Revolution: The Americans in Mexico since the Civil
War.” University of California Press: Berkeley,
California.
Ridley,
Jasper. 1999. “Los Masones: La Socedad Secreta más
poderosa de la Tierra.” Editorial Vergara, Grupo Zeta:
Buenos Aires, Argentina.